(Opción por los pobres)

 



 

José Comblin

 

 

 

Animador: Antes de darle la palabra a José me gustaría darles la palabra a unos vecinos y pobladores de nuestra población. Nosotros intentamos de hacer un camino más o menos cronológico en esto y para ello quería pedirle a la Chechita que está entre nosotros/as, que nos pueda contar de alguna manera la experiencia de vivir en la población y de haber llegado hace 50 años acá y de compartir los momentos más significantes que tienen que ver con sobre todo en ese primer momento, de la década del 50 y de parte del 60 en La Legua.

 

Chechita: Muy buenas tardes a todos. Me tocó a mí (risas). Yo puedo decir que como pobladora de Emergencia ¿ya? así como yo hay otras personas que viven allá, ¿ya? Bueno, cuando llegamos acá, para mí lo que me interesaba era tener donde vivir – estaban vivos todavía mi mamá y mi papá - , mis hermanas se fueron yendo y yo me fui quedando con mi familia y nunca he estado sola siempre queda alguien en la casa, y me queda un hermano no más. Pero de sobrinos, nietos y bisnietos tengo cualquier cantidad. No ha sido fácil, ¿ya? Sobre todo en estos últimos tiempos ha sido muy difícil vivir en donde uno vive. Porque la juventud muchos han tomado otros caminos muy distintos a los que los papás queremos para ellos ¿ya? Pero estamos acá y bueno… qué vamos hacer. Yo sé que uno les entrega herramientas a los hijos, ya ellos hacen su vida teniendo una mayoría de edad y quieren tomar su rumbo por otro lado, aunque uno les llore, les pida, les escribe cartitas pero igual la desobediencia para ellos esta primero ¿Ya? Y mi tiempo en que he tenido gracias al Señor he podido participar, y he participado mucho en la Iglesia, también en organizaciones como centro de madres, centros abiertos, adulto mayor, y en fin, donde yo pueda estar yo voy a estar pu’, o sea, en solidaridad visitando enfermos, también gracias al Señor llevando la comunión a los enfermos, escuchando a los enfermos. Y así como eso también escuchando a muchos jóvenes que a uno le dicen mami no siendo nada, pero que más da es escucharlos ¿no es cierto? Darles a lo menos un consejo, allá ellos si no lo quieren tomar. Y así ha sido mi vida. Me casé con un hombre muy trabajador. Trabajó toda su vida en Cristalerías Chile y después terminó y se fue a otra cristalería, hasta que jubiló. Estamos juntos ya hace 52 años de matrimonio No hace mucho que cumplimos 52 años. Así que vamos caminando para los 73 años, bueno… hasta cuando Dios quiera. Ja, ja, ja… a veces no es difícil… (risas) es aguante… aah.. ja, ja, ja, ja (risas). Yo pienso que bueno… viceversa pu’, porque uno también como mujer puede tener momentos difíciles de rabietas y… cuando no son ellos pu’, pero gueno tenemos que aguantar. No como la juventud de ahora que no aguanta mucho… ja, ja, ja, ja, ja… bueno que más les puedo contar. ¿Está bien? Muchas gracias. (guena ohh, aplausos)

 

Pablo: Bien, a la luz de lo que Chechita nos cuenta, a nosotros nos parece interesante el poder empezar esta conversación con relación a la significancia y sentido que tiene sobre todo para estos sectores que están pisoteados, están censurados, están negados, están carcomidos e hipotecados por una memoria monopólica que intenta imponerse como si fuese la única, la reivindicación por tanto de nuestras memorias, de nuestras pluralidades y de nuestras particularidades para decir presente. En torno a eso nos gustaría que José pudiera compartir algunas palabras.

 

P. Comblin: ¿Contar la historia antigua?…Bueno, qué quieren saber?

 

Pobladores: ¿Qué estás haciendo acá? (risas)

 

P. Comblin: ¿Qué estoy haciendo acá? (risas). Bueno, si me preguntan por qué estoy acá, ahí es tarea de Anita (* Gossen). Por primera vez llegué aquí en el año 1962, o sea, son 45 años. La población ya era muy famosa porque allá en Santiago mucha gente dice no vaya allá es peligroso, es demasiado peligroso, tanta violencia que hay, es terrible ahí. Bueno, pero no debían ser tan peligroso porque de hecho nunca he sido asaltado, ni robado, ni nada, entonces si he sido asaltado y robado en otras ciudades pero aquí en La Legua, no. De tal modo que la impresión es más de tranquilidad, de seguridad, claro que habrá algunas otras personas que no habrán tenido la misma suerte.

 

En fin, así que nunca he vivido en forma permanente porque estaba metido en otras muchas cosas, pero si he conocido desde muy cerca creo que a todos los párrocos que han pasado por aquí, primero a Rafael Maroto, después vino Fernando Aristía que todo el mundo recuerda como una personalidad de tanta bondad, de tanta caridad y tanta santidad, que cuando murió fue apoteótico, después vino el padre Luis ¿no es así?. Padre Luis recién hace media hora he conversado por teléfono, salió del hospital y dice que está mejor pero que va a mejorar mucho más. Pasó en el hospital unos 10 días, está mejor y está muy optimista. Y ahora él y yo tenemos algo más en común pues ambos tenemos marcapasos (risas) y entonces ahí hay toda una señal de fraternidad también (risas). Bueno, otra característica es que tenemos la misma edad de 84 años. Me acuerdo que celebramos aquí juntos nuestros 50 años de vida y… eso ya está tan lejos que en aquel tiempo creo que la mayoría aquí creo no había nacido y nosotros ya 50 años. Bueno ahí empezaron los años de dificultad.

 

El 73 el día del golpe estaba en Argentina y se cerraron los aeropuertos y regresé en el primer avión hasta aquí. Y los primero que hicimos al llegar aquí fue conocer al p. Luis pero aquí parecía un desierto y parecía una ciudad destruida, y no había nadie en la calle y pregunté ¿qué pasará aquí?; ¿qué habrá pasado?; ¿cómo habrá pasado?, con el golpe militar que hubo aquí, en fin no me perturbaron, probablemente que estaban ocupados en otro lugar y justamente como yo estaba viviendo en Talca me fui a buscar el tren para Talca. Y llegando a Talca pasé por la estación y había carabineros en gran número que estaban examinando a la gente y yo tenía por casualidad conmigo las obras completas de Mao Tse Tung, y me preguntaron ¡y estos libros de quien son! Son míos – respondo - , aah entonces está bien… ya… y me dejaron pasar y todavía los tengo. No me los robaron.

 

Así fueron los años difíciles y vine con cierta frecuencia aquí pues tenía comunicación con la vicaría de la solidaridad con Cristian Precht y después con Juan de Castro y también tenía mucha relación con la revista Mensaje publicación de los jesuitas. Así es que venía frecuentemente y cuando llegaba a Santiago venía siempre aquí. Claro que en esos momentos los comentarios que se hacían eran comentarios más bien terribles. Aquí más que en otros países los militares quisieron mostrar su poder, mostrar su fuerza, crear terror, lo que yo no había visto en Brasil. Trataban de ser un poquitos más ocultos, un poco más discretos pero… aquí era una presencia tan visible, se veía que la finalidad era crear un temor tan grande que nadie tuviera la audacia suficiente para reclamar y protestar. Eso era realmente muy característico en aquel tiempo.

 

Bueno en el 80 ahí el Capitán General me expulsó de Chile. Ya no quería y no le agradaba más mi presencia en Chile. Entonces quedé 10 años sin volver a Chile. Cuando comenzó la democracia, o mejor dicho digamos la semi democracia en Chile uno de los primeros actos de don Patricio Aylwin fue un decreto para permitir que yo regresara a Chile y agradecí y, regresé de vez en cuando. Y ahí creo que ya estaba Mariano Puga no recuerdo cual fue el año exactamente ¿se recuerdan en qué año llegó acá? ¿Ustedes no habían nacido? Entonces no saben. A Mariano Puga lo conocía muy bien pues habíamos vivido juntos en el Seminario Pontificio de Apoquindo. Ya tenía una gran fama de santidad y era director espiritual del Seminario. Después fue a Francia a aprender sacerdote obrero, cuando volvió empezó a pintar y éramos muy amigos y la historia continúa. Y en cuanto a Anita es un monumento en la población (risas), está durante tantos años desde el 64, son 43 años, ya es como mucho, lo último fue la celebración de sus 40 años hace poco tiempo, pero hubo algunas otras manifestaciones antes. He conocido un poquito la familia en Bélgica, y su Papá que era un patriarca venerable con mucha sabiduría y mucha dignidad. Y ahí se nota que Anita como Guido y otros hermanos que conocí son la imagen de su Papá, y ahí ese señor ha tenido una fuerza de comunicación, de transmisión con mucha calma, pero la calma y la tranquilidad de un verdadero patriarca. No es extraño que Anita sea así y Guido sea así también, es una tradición de la familia, entre ellos.

 

Hermanos de ellos han pasado por aquí varias veces y los he encontrado también algunas veces por aquí, pero se nota que conoce todo el mundo y todo el mundo la conoce, de una capacidad de iniciativas, nunca se queda sin hacer nada, siempre comenzando, iniciando, empujando, juntando a jóvenes y menos jóvenes para las iniciativas – la última que es ahora la Casa de Acogida que celebró los 10 años el otro día, entonces una cosa extraordinaria que se pueda con discapacitados lograr los resultados que se tienen ¿por qué? ¡En tantos casos! Ya se cree que no pueden nada, que ya no tienen ninguna capacidad para nada, pero con confianza, caridad, cariño, perseverancia ahí se logra despertar, reanimar muchas capacidades que estaban escondidas pero que se puede efectivamente desarrollar. Mirar la alegría de estos niños y de la alegría que mostraban y cómo estaban participando activamente con los otros de corazón, con toda la mente y estaban manifestando que eran hombres y mujeres con vida, con vida, una vida limitada pero una vida fuerte.

 

Bueno yo he sido uno de los admiradores de Anita desde hace 43 años y ahora soy más viejo y no sé cuantos años todavía podré conocerla, ella todavía es joven, o sea, - para mí es joven–, claro que el pelo ahora ya indica que han pasado los años pero anímicamente, activamente todavía es muy joven.

 

Entonces esos párrocos han sido todos muy notables, muy dedicados, muy sacrificado y con una capacidad de comunicación, con un desinterés y totalmente despojados… es difícil hallar en el mundo que una parroquia tenga una serie de párrocos así. Muy difícil. Muy difícil. En muchos casos viene uno que es bueno y después viene otro que es malo, y después otro bueno y otro malo, pero una sucesión así es muy excepcional, muy excepcional. Así que fue un beneficio, fue un don de Dios que en un lugar tan maltratado, tan menospreciado, porque en aquellos tiempos era como el fin del mundo, era como lo peor que había en Chile. Creo que hoy en día hay otros barrios que pueden entrar en competición por saber cual es el más abandonado. Pero en aquel tiempo era solo La Legua. Mejoró un poco, pero sí uno ve globalmente no ha mejorado mucho. Bueno las personas que aquí viven han mejorado pero el mundo exterior… esa es una señal de lo que sucede en Chile. Si uno se va a pasear al oriente en Providencia, Las Condes Vitacura ahí si que ha cambiado, hace 50 años en aquel tiempo nada de eso existía y el Seminario Apoquindo ya eso era al final, en donde terminaba Santiago en ese lugar. Y ahora todo ha aumentado y ha crecido en altura y es expresión de riqueza, es decir, se ve que la clase dominante aquí quiere mostrar su riqueza. Antes recuerdo eran mucho más discretos, ¡pero no!, quieren mostrar su poder, su riqueza, su fuerza, mostrar que Chile ya es un país desarrollado, que es un país que entró en el club de los grandes, de los poderosos, de los ricos y tratan de olvidar de que la mayor parte de Santiago no es así, no es así. Entonces porque lo que se vive ahí es el mundo aislado, que es la característica del mundo contemporáneo de dos mundos, que casi no comunican, separado, separados geográficamente de tal modo que casi no se encuentran. Los que pertenecen al mundo de aquí difícilmente irán a pasear a los shopping y a las galerías que hay por ahí y la gente de ahí tienen un miedo tremendo de pasar por aquí pues piensan que aquí van a encontrarse con pura violencia. Ya en aquel tiempo progresivamente apareció así… que me preguntaban pero… ¿qué va a hacer Usted en La Legua? ; ¿y no tiene miedo? Es que nunca me ha pasado nada, ¿cómo que tendría miedo? Nunca me pasó nada. ¡Aah no! pero esa separación tan grande que… bueno, eso es el mayor desafío social y político del país.

 

Entonces, Chile ya es ahora en el mundo uno de los dos o tres países de más desigualdad, en que hay más separación entre los que tienen y los que no tienen. No era así hace 50 años, pero en estos últimos 50 años la separación ha crecido mucho. De tal modo que habrá que luchar mucho - esto es para los jóvenes -, para levantar la cabeza y pedir justicia. Justicia es que todos los bienes de la tierra han sido creados para todos y para ser distribuido y vividos juntos entre todos, bueno… ese es el ideal evangélico, es el ideal cristiano, pero… no será fácil, habrá que insistir, insistir mucho. Los políticos siempre harán promesas, promesas y promesas aah y nunca faltan promesas, los discursos están llenos de promesas pero después ya se olvidan de las promesas y lo que pasa es poca cosa, ¡sí el pueblose queda callado!Las cosas solamente cambian cuando se levantan gritos ¡fuertes, de miles y de miles millones de personas! Ahí empiezan a escuchar algo como… ¿parece qué algo pasa? ¿En el mundo de Chile parece qué algo pasa? Ellos siempre están escuchando lo que viene de New York, los problemas que hay en los EEUU ¿y ahora parece que por aquí cerca hay problemas que también comienzan? Pero hay que gritar muy fuerte, hay que gritar muy fuerte. Bueno ahí hacen concesiones; algunas, pero es un camino largo. Y empezó, claro hace unos 100 años pero en los 100 años todavía queda mucho por hacer. ¿Y en La Legua también hubo mucha gente animada, fuerte en las luchas obreras y así… y ahora que va a pasar? ¿Eso va ha crecer, va ha aumentar? Ahí termina mi comentario porque Ustedes saben! Ustedes saben lo que van a hacer. Y cuáles son los proyectos de acción social que tienen, Ustedes están ahora, ya les he representado el pasado y entonces transmito a ustedes las tareas que vienen.

 

Animador: Bueno, una canción y dos testimonios.

 

Alan (cantor popular):

 

Yo canto a la diferencia, entre lo cierto y lo falso, yo canto a la chillaneja de lo contrario no canto.

 

Chile limita al norte con el Peeruú, y con el Cabo de Hornos limita al sur, se ve al oriente la cordillera y en el oeste luce la costanera, la costaneeraa.

 

Al medio están los valles con sus verdores, donde se multiplican los pobladores, cada familia tiene mucho chiquiilloos, con su miseria viven en conventillos, en conventiilloos.

 

Claro que algunos viven acomodaos y eso es con la sangre del degollao, delante del escudo mas arrogante - ¡por la razón o la fuerza! - la agricultura tiene su interrogante, su interrogaantee. La papa venden naciones varias, cuando del sur de Chile es originaria, delante del escudo más arrogante, la minería tiene su interrogante, su interrogaantee.

El minero recibe buenos dineros pero para el bolsillo del extranjero, exuberante industria donde laboran, por unos cuántos reales muchas señoras, muchas señooraas, y así tienen que hacerlo porque al marííoo, la paga no le alcanza pal’ mes corrío.

 

Para no sentir la aguja de este dolor, en la noche estrellada dejo mi voz, dejo mi vooz. Linda se ve la patria señor turista, pero no le han mostrado las callampitas, mientras gastan millones en un momento, de hambre se muere gente que es portento, que es un porteentoo. Muchos dineros en parques municipales y la miseria abundan en los hospitales, al medio de Alameda de las Delicias, Chile limita al centro con la injusticia, con la injustiiciaa.

 

Yo no protesto por mí amigo - porque soy muy poca cosa -, reclamo porque a la fosa van las penas del mendigo, hay sangre en los corazones y orchata en las venas ricas y ¡claro esto a mi me pica! igual que los sabañones (aplausos).

 

Alan Parra Sandoval a nombre de todos los cantores populares chilenos (aplausos).

 

Animador: Vamos con los segundos testimonios. Estos testimonios intentan recoger el profundo desafecto que va carcomiendo y que va hipotecando la vida. De todas maneras es importante decir que más allá de los signos de muerte que pueden ir señalando el paisaje tanto natural como humano, creo que los rostros y los testimonios que vamos a escuchar nos hacen aprender que la violencia y la muerte, la paz y la vida, se conjugan en todos los momentos para decir humano. Con Ustedes Rosa Valdebenito.

 

Rosa: Gracias Pablo por la tremenda presentación que hiciste. De los afectos y desafectos, es un poco hablar de la vida de cada uno yo creo. Porque la vida tiene tanto dolores como alegría. Especialmente de la gente que vive en sectores como los nuestros. Aquí esta mí marido. Con mi marido llevamos 35 años de matrimonio viviendo en esta población. Yo nací aquí pero después me fui con mis papás, volví cuando era una adolescente, me casé y me quedé aquí. Y si uno empieza a mirar la vida para atrás ha sido harto difícil, con 5 hijos sacarlos adelante en medio de un país donde se vive la pobreza y realmente la pobreza… con hartas dificultades, porque el pobre sobrevive, no vive, sobrevive, sobrevive con los escasos medios económicos con los que cuenta y yo creo que la mayoría de poblaciones como la nuestra sobrevive, sobrevive con lo poco que tiene y además con todo lo que tiene a su alrededor. Porque vivir en poblaciones así tampoco es fácil. Entonces tu te encuentras con la violencia casi en tu propia cara, y es trágico no poder salir en la tarde o en toda una tarde por una balacera en tu propia cuadra, en que no sabes si la persona que salió a trabajar en la noche va a llegar viva. Donde aquí la gente sale a llamar para avisar que aquí hay peleas…y ándate por otro lado, y avísame cuando vai llegando porque sí hay balazos tienes que esperar afuera. Cuando uno ve como los niños hoy en día nacen con una carga tan tremenda de falta de afecto. Porque las poblaciones como la nuestra no es que hayan surgido así, es porque la misma sociedad lo ha ido arrinconando, lo ha ido discriminando, los ha ido olvidando. Todos los niños nacen con una carga y esa carga se lo entregamos nosotros los papás. Cargas que vienen tal vez con muchos dolores, primero; por no darle a los hijos lo que ellos necesitan, por tener una mala educación, porque estos colegios de aquí cerca de los dos colegios uno municipalizado y otro de la Fundación Belén y que no hay ninguna diferencia entre los dos.

 

Porque en el colegio municipalizado la educación es pésima y en el colegio que es del Arzobispado simplemente si el niño no calza dentro de la imagen del niño Belén educa… simplemente está tirado afuera… así. Sin más…y plantearlo replantearlo, no, la mayoría de los niños que… en la población son niños salidos del colegio Manuel Vicuña, y esto que es un colegio católico y a la que a una le duele cuando uno es un cristiano que pertenece y participa en la Iglesia, que no entiende que como puede tal vez cortar la vida de una persona al tirarla a la calle, porque esa es la forma de decirlo. En ese colegio se ha hecho con harto apoyo tanto del gobierno, de la Iglesia y de muchos vecinos también de la población. En del colegio que decían que iba a ser para los niños de La Legua, para todos aquellos que no tenían cabida en los otros colegios y, sin embargo, el colegio que está dentro de La Legua Emergencia y desde ahí se margina y se discrimina. Y lo que más duele es ver a estos niños, que estos niños saben que tienen una vida corta, hay muchos niños de estos en la calle hoy en día, ¡solos!, porque sus padres están presos, una población que está adormecida, la gente dice la población está adormecida. Porque no es justo que tuvimos 5 años de intervención policial, con carabineros todo el día parados en la calle pero a la hora de las balaceras ellos arrancan y no vuelven hasta que todo pasa. Con una población a la que se hizo abuso policial tremendamente grande. Aquí no se respetó a las personas, prácticamente para los medios policiales y el Ministerio del Interior aquí todos somos delincuentes y en una oportunidad lo dijo el Fiscal de la Zona Sur en un reportaje en un medio de televisión en “Informe Especial”, él se refirió a La Legua Emergencia y dijo que del 100% el 90% robaba y el 10% guardaba ¡¡y eso lo dijo un Fiscal!! ¿Qué queda para el pobre que espera justicia de una población como ésta?; y que carabineros hizo mucho abuso sobre eso. Nosotros tenemos casi 50 años en esta población y han sido muy poco los avances. Demasiado poco. Con un gobierno que ha hecho los esfuerzos pero no lo suficientes. Tal vez equivocó los caminos pues para cambiarle el rostro a una población no basta con una fuerza policial y pensando que así a todos los supuestamente delincuentes presos la población ahí va a cambiar. Pero la gente necesita otras cosas.

Primero que nada necesita educación. Y educación de calidad. No manden profesores que no tienen ni la experiencia ni la vocación de profesor. Porque la educación también es un negocio. Aunque le ha ido mal a los profesores porque no es mucho lo que ganan, pero no es de una vocación como antiguamente se dedicaba antes el profesor al niño que tenía problema. Ahora hoy en día cuando el niño tiene problema simplemente lo envía afuera. Y no es siquiera capaz de decirle a la mamá – no se pu’ – mandarlo al sicólogo o algo… y así el niño se va marginando.

 

Hace falta trabajo. Aquí hay un programa que se llamó Trabajo para un Hermano, han pasado muchas personas por ahí y le dio trabajo, y es en parte uno de lo más significativo. Pero tampoco es justo que las personas estén barriendo las calles. O sea a esas personas hay que prepararlas pero mandarlas al mundo laboral en algo concreto. Aquí no hay talleres, ni cursos, ni formación para jóvenes que están parados en las esquinas, nunca ha habido… y los pocos que han habido como talleres de gasfiterías pero en dos meses no creo que se forme un gásfiter. Creo que falta educación y trabajo. Son las dos cosas primordiales pa’ que el “ser humano pueda desarrollarse” así entre comillas también. Porque hoy día sabemos que hay muchos jóvenes salen de 4º Medio y no tienen en qué trabajar. Jóvenes que salen de la Universidad y también buscan un trabajo y muchos están ganando un muy bajo sueldo en algo que tampoco le rinde para lo cual estudiaron. Yo tengo el ejemplo de una sobrina que estudió en colegio Laura Vicuña, Enseñanza Básica y Media, donde había que pagar y estoy hablando de 5 o 6 años atrás. Estudió para secretaria. Ahora está en su casa. Y buscó trabajo y encontró trabajo en una ferretería como cajera. O sea, Todo el esfuerzo que hacen los padres para entregarle una educación de calidad y después no tienen donde encontrar trabajo, ese es otro gran problema de esta población. Entonces por ser de La Legua si se hace una conversación en un mall (*centro comercial) la gente se espanta y se corre del lado de ellos pues es que éstos andan robando, porque viven en La Legua. Esa es la imagen que tienen del poblador de La Legua. Son ladrones, drogadictos y narcotraficantes.

 

Pero así y todo amamos La Legua. Porque no es delincuencia, tiene otras muchas cosas, que hay personas y jóvenes que luchan y tratan de sacar esta población adelante, hay gentes como el Teatro Emergencia, que nos ha hecho conocer las obras de teatro y que tal vez no habríamos nunca tenido oportunidad de ir. Gracias a ellos hemos conocido un poco de arte y de cultura y así se van dando pequeñas cosas. Pero esta población tiene mucho dolor y tanta esperanza.

 

Y Usted se refería recién a los sacerdotes que han pasado por La Legua y creo que cada uno de ellos se la han jugado por el poblador. Hace poco debido a los reportajes que han salido en la televisión el cura que está ahora en la parroquia San Cayetano junto a un grupo de personas laic@s se han estado juntando para poder llevar un poco de esperanzas para poblaciones que están al igual que nosotros. Nosotros no somos los únicos. Todas las poblaciones que están en una situación de alto riesgo como de la de nosotros vive los mismos dolores que todos pu’. Hay un grupo que se llama “Refundando la Esperanza”, y es un grupo que quiere organizar a las poblaciones, quiere tratar de apoyar las organizaciones que existen en ellos, porque hay una cosa que ocurre por lo menos aquí, en que las organizaciones no se juntan, cada uno trabaja a su propio objetivo y desunidos, tal vez eso nos falta, porque para poder lograr cosas todos tenemos que levantar la voz, y todos estar juntos y en conjunto, y no separados. Nos falta más unión. Eso pu’. (aplausos).

 

Animador: El siguiente testimonio pertenece a una amiga a una compañera que hace cosas en Nueva La Legua, pero también coordina programa y contribuye lo que son los desayunos con Cristo. Para que nos cuente su experiencia, Cheny.

 

Pobladora: Bueno primero que nada buenas tardes a tod@s. Darle la bienvenida a este gran amigo de La Legua José Comblin y al papá de Juan Pablo que hace tiempo no lo veía. Bueno me pidieron que hablara desde el testimonio y de lo que yo he desempeñado en esta Legua. Yo fui nacida y criada en La Legua. Vengo de una familia muy numerosa y soy la menor de muchos hermanos y la verdad es que yo no conocía la experiencia de drogas y nada de lo que había en La Legua pu’, porque mis papás en ese sentido me protegían demasiado, así que yo era el colegio, la casa, y después trabajar y estudiar y a la casa. Cuando conozco a mi amigo Mariano Puga, y me deseo confirmar, me dice: bien pues, bienvenida.

 

Pero nunca imaginé que el Señor me iba a mostrar tanto dolor y tanto sufrimiento espiritual en los jóvenes en drogas. Y ha sido una misión muy importante por 12 años “Desayuno para Jesús”. Es una experiencia que se hace los días sábados, en la cual hemos creado un vínculo saliendo con un té, con una sopita, un pan amasado y creando un vínculo en la que hoy se ha transformado en una Comunidad Terapéutica “Joven Levántate”, a la cual invito a José Comblin que nos visite. Ha sido la experiencia más maravillosa que he tenido en mi vida, en el sentido de vida. Yo era una secretaria ejecutiva y eso hoy día quedó en el olvido. El Señor me mostró y trabajo para ellos y dedico mi tiempo a 100% con los jóvenes en la Comunidad. Así veo José que esta Legua es maravillosa, aquí la gente habla afuera porque no la conoce, pero una vez que vive la experiencia dentro de La Legua se da cuenta de la gente linda, maravillosa que tenemos en La Legua. Y no lo digo solamente por mí, sino por muchos que están aquí también por la gente linda también que nos acompañan desde afuera pu’. Como la Anita, como Usted y tantos párrocos que hemos tenido aquí en La Legua. Y creo que la experiencia de estos hermanos que sufren la droga es el Cristo mismo que encontramos todas las madrugadas. Todas las madrugadas siempre hay una niña un joven que necesitan éste acoger, éste escuchar y poderles ayudar a hacer un estilo de vida diferente. Porque lamentablemente con toda esta problemática a nivel mundial también nos tocó a nosotros los leguinos este flagelo de la droga. Así que eso pu’, y darle las gracias por su visita a nuestra Legua.

 

Animador: Bueno padre José algunas palabras o comentario de lo que escuchó?

 

P. Comblin: Bueno lo que más me llamó la atención es tantas personas maravillosas que están por aquí. Y me imagino que las que están aquí es una parte de toda esa gente maravillosa y que hay muchos más por ahí afuera, muchos más.

 

Se toman iniciativas como dice la señora para tener un poquito más que la pura supervivencia para sobrevivir nada más, sólo un poquito más. Ahí se toman tantas iniciativas y tantas cosas que han sido inauguradas, que han sido con mucho trabajo, con mucho esfuerzo, con mucha perseverancia y ahí basta con ver que la Anita no engordó nada (risas), o sea, el trabajo no le ha permitido, el trabajo intenso, constante y permanente y tantas otras personas que están colaborando, que están mostrando así que esas poblaciones no merecen la fama que tienen y los que hablan son los que no saben, no conocen, no han visitado, no han estado en contacto, no han escuchado a las gentes hablar, por eso piensan que son ignorantes, que no saben nada, que no tienen ninguna capacidad. Pero una vez que se estimula ahí se ve que aparecen muchas capacidades y mucha gente que puede mejorar la vida y todavía hay que mejorar mucho. Sí.

 

Porque Jesús anunció ya viene el reino de Dios, pero no dijo en cuanto tiempo, y se ve que el tiempo pasa y todavía falta tanto, porque sí se dice reino de Dios, se dice entonces ¡no! reino del presidente de los EEUU. Entonces, ése. ¡No! Dios vendrá para eliminar a todos estos que creen que tienen el derecho de reinar, de gobernar, de aprovechar, no, el reino de Dios vendrá y viene pero con mucha lucha y perseverancia como se mostró en las muchas iniciativas aquí. Lucha y perseverancia y porque no vendrá por milagro, no vendrá por milagro.

 

En tiempos de Jesús muchos pensaban aquí en la tierra todo está tan malo que no hay más solución posible la única esperanza es que vengan los ángeles para acabar con todo este mundo y hacer un mundo diferente…otro… porque aquí está todo tan malo que no hay nada que hacerle. Así pensaban muchos. Y aún hoy día piensan muchos también que no hay nada que hacer. Y las fuerzas de la comunicación en lo que llaman informaciones en la televisión, en los periódicos, ahí dicen lo mismo, ¡no hay nada que hacer!, es el único camino, es la única posibilidad que existe, ¡no hay nada que hacer!, bueno entonces que se resigne, que acepten que no se puede hacer nada, pero entonces nosotros no lo creemos y la experiencia demuestra que sí se puede hacer. Que se puede mejorar la vida. Se empieza con un poco y cuando llega la oportunidad bueno ahora será más. Será mucho. Estamos ahí siempre esperando, aguardando la oportunidad de dar un salto, entonces no solamente algunos pasos como estamos dando, dar un verdadero salto y circunstancias así… vendrán, ya vendrán. Entonces no podemos pensar que lo que hay actualmente es para siempre. Si eso es ya indefinido no es para siempre y los agentes de la transformación no serán los ángeles. Los ángeles están aquí para darnos ánimo, para decirnos ¡ánimo!; ¡no desanime!; ¡tenga coraje! Pero el ángel no va hacer lo que nosotros tenemos que hacer. Además no tiene manos, ni pies ni nada y no podría hacerlo todo lo que puede hacer es estimular, despertar más atención más fuerza, más generosidad… Y entonces las cosas suceden, las cosas suceden. Las obras que ya existen demuestran que algo puede cambiar. ¿Y nosotros? Bueno, vamos a buscar, vamos a juntarnos. La mayor dificultad es la unión. La unión. ¿Cuántos chilenos viven una situación semejantes a las de aquí?; ¿la mitad del país?; ¿dos tercios?; ¿tres cuartos?; ¿10 millones?; 12 millones?... pero no se juntan. Difícilmente se juntan. Y entonces por eso tienen menos fuerza. El desafío siempre ha sido para los pobres la unidad. La unión. Porque pocos pueden poco. Ahora muchos unidos ahí sí pueden más. Pueden más y entonces...

 

He estado recién en Venezuela. Aquí en toda Latinoamérica dicen de lo peor, lo peor que se puede decir. O sea, los insultos a Hugo Chávez es lo peor que se puede decir e imaginar. Bueno lo mejor que dicen es que es loco y que es ladrón, eso es lo mejor que dicen, todo lo demás es peor que eso. Sin embargo, cuando hubo una tentativa de golpe para sacarlo del gobierno ahí se levantó todo el pueblo en Caracas, fueron 3 millones en la calle, y fueron hasta el cuartel donde estaba prisionero y le sacaron de ahí y hasta ahora permanecen unidos y fieles a pesar de toda una oposición de todos los que tienen plata, de todos los que tienen armas, de los que tienen cultura, de todos los que tienen las ventajas de la vida. Una oposición con rabia tremenda pero cualquier cosa y los 3 millones de pobladores estarán en la calles y en las avenidas y van ocupar la capital y si al presidente lo ponen en la cárcel de nuevo se irán a la cárcel y destruirán la cárcel para poder rescatarlo. Entonces es un ejemplo de algo que puede suceder. Y la enseñanza está en plena reforma.

 

En toda América Latina la enseñanza popular es inferior, se nota que el sistema no quiere promover las masas populares. No quiere. Quiere que permanezcan ignorantes, porque los ignorantes no saben bien como actuar. No están suficientemente preparados, la mente no se abre suficientemente y entonces es necesario darle una educación para ignorantes. No sé como es aquí pero en Brasil sucede frecuentemente de que un niño ya estuvo 4 años en la escuela todavía no sabe ni leer ni escribir. ¿Y con eso qué va a pasar? ¿Qué va a poder hacer en la vida si se mantiene a ese nivel de ignorancia? ¿Y por qué es así? Porque los maestros están sin ánimo. Desanimados. No se siente una verdadera vocación. Vocación de crear hombres y mujeres capacitados para entrar en la vida pero no tienen ánimo. Lo que ganan es tan poco de ahí que en muchos lugares las mujeres que aceptan trabajar como profesoras es porque no encuentran otra cosa. Pero cualquier cosa que encuentra u otra cualquier cosa es mejor que ser profesor. He ahí la suerte que tienen de encontrar otra cosa. Eso crea una situación de desánimo pero ahora… ¿por qué se dan sueldos de miseria a los profesores en las escuelas fiscales y populares?; ¿por qué?; ¿y quién reclama?; ¿quién protesta?; ¿los papás reclaman, protestan?; ¿se van a la calle?; ¿van invadir el Ministerio de Educación? Que en vez de Ministerio de Educación debería ser llamado ministerio de des-educación. Y tener un ministro de des-educación. Pero más bien es una mentira. Porque si no hay UNA ACCION DE MILLONES… he ahí entonces eso es el desafío cómo hacer y qué vamos a hacer para juntarnos, para actuar en conjunto. Muchos, muchos juntos. Claro que habrá que convencer uno por uno. Convencer uno por uno.

 

A mí me contaron en Chile que cuando Luis Emilio Recabarren, fundó el partido socialista en Chile hace más de 100 años, sabía tocar la guitarra y él salía a cantar en las esquinas de las poblaciones; y a tocar y cantar cosas fuertes; primero venían los niños, después ya los adolescentes y después continuaba cantando venían las personas adultas ¿qué está pasando?; ¿qué está diciendo? Y entonces ahí empezaban a reflexionar lo que ahí se había cantado. Y de ahí se iba a otra esquina y recomenzaba de nuevo. Eso era todas las noches, yo no estaba con vida todavía en aquel tiempo, pero me dijeron que eso pasaba todas las noches enseñando y transmitiendo su mensaje directamente a la gente. No sé sí tiene imitadores hoy. No sé. Pero de todos modos es indispensable tratar de convencer al vecino a la vecina y otros que tenemos que actuar y no podemos conformarnos y no podemos aceptar esa enseñanza que hay. No podemos aceptar la manera como somos tratados en los hospitales. No podemos aceptar. Para convencer porque muchos creen que no hay nada que hacer. Que nada se puede hacer. Y de hecho algunos nada pueden hacer. Pero muchos millones millones juntos pueden hacer, pueden demostrar pero ahora depende de nosotros. Se dirá… son 5 millones en Santiago, pero… ¿cómo voy yo a convencer a 5 millones? Bueno… se empieza con uno, dos personas, después tres y éstas después van a ser lo mismo con sus conocidos, sus amigos, ahí se multiplican. Todo comienza en una forma muy sencilla.

 

Muchas veces cuento como en Brasil apareció y creció la primera Iglesia pentecostal que se llamaba Asamblea de Dios. Esto nació en California en EEUU con dos negros que fueron expulsados de su Iglesia - que era metodista - porque cantaban, bailaban como negros, como africanos con toda exuberancia. Y entonces los blancos ahí no aceptaban y los echaron. Pero decidieron vamos a juntarnos entre nosotros y formaron grupitos después de pocos años en 1906 y tenían 6 años de vida en grupo y allí vino la inspiración y ahora vamos a anunciar nuestro evangelio afuera, no solamente hablar aquí sino que afuera, en otro país, pero como no conocían mucho la geografía, ahí se preguntaban ¿a dónde vamos? Ahí el Espíritu Santo dijeron les inspiró Ustedes tienen que ir a la mitad del mundo. La mitad del mundo, entonces esa expresión existe en el Ecuador, hay un pueblo que se llama la Mitad del Mundo justamente porque está en el Ecuador, en la línea del Ecuador. Buscaron un mapa de geografía y examinaron que hay en el Ecuador en donde hay una ciudad, donde hay un puerto y descubrieron que justamente en el Ecuador había una ciudad brasileña que se llamaba Belén. Ahí dijeron eso es… ahí está. No sabían que idioma y que lengua se hablaba ahí, nunca habían oído hablar de ese país y juntándose tuvieron la plata suficiente para poder comprar el pasaje en barco para llegar ahí. Entonces eran dos negros y llegaron al puerto de Belén. No sabían hablar el idioma, no tenían plata, no tenían nada. ¡¡Pero tenían fe!! Tenían energía. Se quedaron ahí en el puerto pues no tenían donde ir, que hacer y, finalmente un hombre se acercó y les preguntó ¿qué están haciendo aquí? ¿Qué están esperando? ¿Qué? Bueno no entendieron, en fin, el tipo mostró que se interesaba, ahí entendieron que él estaba interesado con los gestos que hicieron, en fin, el hombre los llevó a su casita… no tienen donde dormir bueno ahí tienen quédense hoy. Después aprendieron dos o tres palabras y después un poquito más, y después un poquito más.

 

Después de un año ya tenían un grupito, una pequeña comunidad. Ellos hablando muy mal pero cuando una persona tiene mucha fe no se da importancia si habla bien o si habla mal entonces las fuerzas de la convicción hace que todo el mundo entiende aun que hable un idioma diferente y si tiene mucha convicción. Y así fue. Y hoy día después de 100 años son 11 millones. Porque durante 100 años se fue uno por uno. O sea 11 millones conquistados uno por uno. Porque del momento que entran en su Iglesia ya son misioneros, al otro día van a hablar con un colega, con un amigo, con un conocido. El día siguiente ya se van e incluso gente que nunca había hecho nada en la vida que se quedaba siempre mirando la televisión en la casa. Ahora de repente eso demuestra es posible, que es posible juntar muchísimas gentes. Que es posible. Si uno ve la inmensa masa ahí aparece ¿qué puedo yo? No. Yo puedo empezar con una, dos, tres personas y estos también van a prolongar y después de un tiempo ya somos una comunidad más importante. Lo importante es tener mucha fe. Mucha confianza, mucha confianza en sí mismo y confianza en sus propias capacidades. Porque hay tanta gente que dice yo soy ignorante no sé nada, no puedo nada, ahh pero yo soy ignorante y no entiendo nada. Claro que no va hacer nada. Hay que confiar en su capacidad, en su posibilidad. No es necesario decir ¡pero yo no tengo plata! ¿Cómo voy? Bueno, no tiene plata pero puede hablar con la gente en la feria ¿no? Puede hablar con la gente en la calle, eso no cuesta nada. No se necesita para eso tener mucho. Entonces para crear una fuerza popular grande y que va creyendo en si misma porque de lo contrario escuchan los discursos de los políticos y ahí si que son promesas magníficas, siempre prometen todo. Prometen el paraíso pero después ya… una vez ya elegidos ahí se olvidan. Eso estás olvidado. Pero tiene que ser una fuerza popular y… en Venezuela ahí está. En Bolivia los que tomaron toda la iniciativa fueron todos los indígenas. Y ahí fue difícil para los indígenas, son más menospreciados y más apartados, para afirmarse es mucho más difícil y cuesta más confiar en sí mismo, en sí mismos, ese es el problema. Y lo lograron a pesar de una oposición tremenda, una oposición tremenda… pero están dando pasos. Y en el Ecuador con Rafael Correa nadie creía que podía ganar las elecciones. Porque en el Ecuador todo pertenece a 10 personas, todo, la tierra, la industria, la televisión, las universidades, todo pertenece y se divide entre 10 familias. Entonces con ese poder durante tantos y tantos años gobernaba una familia y después gobernaba otra, estaban en competición entre ellos todo el tiempo. Pero los indígenas se empezaron a organizarse y formaron la CONAI y dos veces sacaron al presidente de la casa presidencial y al final lograron que éste ahora se queda y hasta el momento este se queda. ¡Con la fuerza de los indígenas!

 

Yo he conocido a los indígenas del Ecuador hace 40 años ¡de una miseria espantosa! Una miseria increíble, una pobreza increíble. Cuando andaban en la ciudad tenían que caminar en medio de la calle para no encontrarse con los blancos que estaban en lo senderos, entonces ellos no tenían… eran como animales, entonces tenían que permanecer en medio de las calles. Cuando iban a vender una oveja u otro producto en la feria, bueno, le decían esto “en cuanto lo vende”; decía 200 sucres, ¡ya tiene 100 y ándate!” Y se va. O sea, robando constantemente. Y ellos débiles, tímidos. No sabían que hacer. Uno podía ver una mujer que parecía una viejita, ya no tenía dientes y sucia porque donde vive no hay agua y no tiene oportunidad de tomar baño, con un olor también insoportable. Y uno pregunta a esa mujer ¿qué edad tiene? Tengo 30 años. Claro a los 30 años ya era una viejita. Ya sin dientes e inclinada de tanto trabajar. Así era hace 40 años.

 

Cuando Monseñor Leonidas Proaño fue nombrado obispo de Rio Bamba que está en la provincia donde había más indígenas con un 80% de la población son de indígenas. Entró ahí y supo que la diócesis tenía 2 haciendas, y dijo yo quiero visitar esas haciendas, y el administrador le dijo ¡no señor! Usted no puede, un obispo nunca ha visitado. Bueno…pensó si no puedo es que pasa algo y es más necesario. ¡No, pero yo voy! Ahí el administrador se fue, desapareció. Cuando llegó a las haciendas descubrió los instrumentos de tortura con los que se torturaban a los indígenas cuando no trabajaban lo suficiente. Eso mostraba en la condición en que estaban. Pero a él lo he visto durante 30 años repitiendo siempre en las reuniones que hacía “Ustedes también son seres humanos, Ustedes son hombres y mujeres también son dignos, Ustedes también merecen vivir, Ustedes también tienen derechos”, y eso era difícil de entender. Y no entendían, y no entendían porque estaban acostumbrados a ser tratados como animales. Pero después de 30 años repitiendo siempre lo mismo con tanta paciencia y tanta perseverancia ahí formaron movimientos políticos que son la fuerza más grande que hay en el Ecuador hoy. Un día un hacendado recién decía: “bueno todo eso sucedió por causa de ese obispo Proaño. Yo siento una sola cosa de no haberle metido balas en su cabeza”…pero ya estaba muerto y ya no se podía matarlo. Entonces habían olvidado de su muerte. Se habían olvidado. Porque sentía muy bien, claro, con esa paciencia y perseverancia e insistencia constante, constante… y yo me preguntaba y ¿cómo ese hombre aguanta? De repetir y decir siempre lo mismo, el mismo mensaje de cosas tan sencillas que parecen evidentes pero hasta que eso penetre en la gente. Entonces, nosotros nos desanimamos rápido y pensando en que no vamos a lograr nada, que no vamos a convencer, que no vamos a transformar. O sea, el desánimo, y el desánimo es tan fácil perder. Es que yo me he experimentado 3 veces ¿nada más que 3 veces? Por lo menos que sea 30 veces. O a lo mejor 300 veces. Porque falta ese hombre que está constantemente, que está constantemente con una paciencia y tranquilidad, nunca se enojaba cuando veía que no entendían nada de todo lo que decía y explicaba de nuevo. Y eso para decir que nosotrospodemos. Pero hay que hablar, hablar y mostrar la situación y demostrar nuestros derechos y que podemos juntar y que podemos juntos actuar y tener fuerzas.

Claro que el sistema de comunicación en que estamos desanima. La televisión es una tremenda máquina para divertir, para que la gente no piense en su situación, no piense en encontrarse con los demás, ahí cuantos se quedan en la noche en lugar de hacer como lo hizo Emilio Recabarren… en la televisión. Mirando la televisión y… la televisión… bueno es pura fantasía, es pura fantasía, y ahí no se habla de lo qué podemos hacer y que vamos hacer. De cómo podemos actuar juntos. No se enseña esas cosas, no se ponen ejemplos, experiencias de lo quese está haciendo. Lo que pasa aquí en La Legua, todas esas obras a realizar ¿eso sale en televisión? Eso no sale en la televisión. Lo que sale en televisión son aventuras vividas, por gente rica en los EEUU en que todas las mujeres y hombres se encuentran e intercambian, excitando la curiosidad a cada día y al final de la emisión la gente se va a dormir pensando ¿y mañana que será?; ¿qué va a suceder?; ¿qué va a pasar? ¡Una máquina tremenda de diversión! En esto es un desafío más grande porque ahí sacar la gente de la televisión para conversar es más difícil. En eso los fundadores del partido socialista no tenían ese problema, no había televisión. Y estaban más dispuestos a conversar, escuchar, pero eso es un desafío tremendo.

 

Y entre todas las luchassociales la más fundamental y básica es transformar la televisión. O sea, que la televisión esté en manos de organizaciones sociales en que la participación popular sea muy fuerte y determinante y que se use esto para mostrar y enseñar cosas útiles ¿cómo es que un pueblo llega a su independencia? ¿Cómo llega a su libertad? En la situación actual es muy difícil. Muy difícil. Y entonces, e incluso hay canales que se dicencatólicos y que son todo menos católicos, allí son las mismas máquinas de diversión. O sea, de apartar la gente de su vida, de su visión, de su pensamiento, vivir de los sueños. Vivir en sueños. Y vivir con gente que no existe, de gente que están fantaseados. Eso es uno de los elementos básicos porque lo que impide en gran parte la movilización popular es esa máquina de diversión - y aparte de eso – cautivan a los niños y los niños ya aprenden muy temprano. Ya se ha visto un niño que asiste a la televisión durante un año va a ver más de 1.000 asesinatos…pa pa pa bang bang bang… y cosas así. Y después va a ver una serie de animales inexistentes, fantaseados, terribles, que dan miedo y por ahí siempre al final hay un héroe allí que está matando la bestia…y ¿eso prepara para la vida? ¿Eso prepara para la vida? Y entonces, ¿quién protesta? ¿Quién protesta? Otros piensan que no hay alternativas. Que tiene que ser así. No hay manera de corregir. No hay manera. Eso es uno de los problemas básicos que tenemos. ¿Por qué no hablan? Cuando hablan de los barrios populares es para mostrar que hubo crímenes o asaltos, que hay drogas y todo lo malo sale ahí por televisión, pero todo lo bueno no importa. No se interesan. Ahora si hubieran campañas fuertes, bueno… tal vez los organizadores pensarían… pensarían. Por lo demás ¿quienes financian las televisiones? Bueno… son empresas… la Coca-cola, ahí sí todos se pusieran de acuerdo para no tomar Coca-cola hasta que no cambien ese programa… bueno ahí pensarían ¡¡Porque bastaría con el 10%!! ¡¡Imagine!! La empresa estará fallida sí solo el 10% deja de comprar!! Ahí hay un medio de presión eso supone una organización, una mentalización que un pueblo grande esté convencido, convencido y que puedan actuar juntos para presionar contra las empresas que financian todo ese tipo de emisiones… Bueno, pero ya he hablado demasiado, perdónenme.

 

Animador: Vamos a dar paso a dos testimonios de pobladores amigos compañeros de la población y posteriormente volver a escuchar a José, para devolvernos la palabra y qué puedan salir de estas proposiciones y estas narraciones. A nosotros como teatro, como grupo humano que converge dentro del Teatro Emergencia, esto también ha sido un desafío. Y un desafío porque creo que en muchos sentidos no cuesta mucho colaborar o ponerse de acuerdo en que estas causas son causas nobles, son causas justas y son causas importantes. Sin embargo, sabemos que detrás de estas causas significativas e importantes globalizadoras como puede ser la descontaminación e incluso la transnacionalización y mundialización de una economía que no da oportunidades concretas para generar las condiciones a una vida más digna y que hay un camino al mismo tiempo que se siembra y se alimenta de pequeños actos, de actos sencillos, simples, cotidianos y que son los que acompañan y que permiten insistir en la utopía. Hace años atrás en el 2001 en nuestra población hubo una serie de asesinatos, y a propósito de eso el Ministro Secretario de Gobierno, salió a la palestra pública diciendo que no podía haber un Estado sobre o dentro de otro Estado, y se notó una intervención - así le llamaron - una intervención que supuestamente que iría destinada a tres focos: una educacional-cultural, otra social laboral y finalmente una de protección de seguridad. Esa última es la que tuvo mayor relevancia y significancia y tuvo como señal más evidente la intervención de una especie de Estado de Sitio en Legua Emergencia, cuadra por media, donde Carabineros de Chile más Policía de Investigaciones, tiene la atribución según planes que exclusivamente el Ministerio del Interior maneja de poder revisar de la manera más vergonzosa y más ignominiosa a todos los pobladores, no soy yo pero muchos de nosotros hemos recibido este control de identidad, donde se nos desnuda completamente donde tenemos revisión anal o vaginal y se viola constantemente cotidianamente nuestros derechos humanos.

 

Con relación a eso dos testimonios, nuestro amigo y compañero integrante del Teatro Emergencia, Antonio León Valdebenito y su compañera Rosita, van a hablarnos un poco de lo que ha sido este proceso en los últimos años. Entendemos que esta es la gran proposición que nos hace Estado y que nos hace este gobierno a la hora de hacer verdad los puntos contacto con un Estado de derecho totalmente pisoteado.

 

Poblador: Me presentó como Antonio pero… pero yo soy el Toño. Pa’ mí es como bien fuerte – y se lo comenté a los chiquillos y a la Lorena a la hora de almuerzo, cuando me pidieron que diera mi testimonio - , a mí me afectan mucho estas cosas pues he tratado de cerrar un círculo dentro de lo que es mi vida y recordar esto para mí no es bueno.. eeh y es hundir un dedo en la herida y…eeh… (interrupción por emoción)

 

Pobladora:… gueno yo y mi esposo a pesar de todo estamos juntos… me ha tocado sufrir hartas cosas… tenemos hijos y nos casamos muy jóvenes, yo tenía 18 años y él 21… (sollozando). Y nos ha tocado en estos últimos tiempos muchas cosas fuertes. La primera y la más fuerte es que con la represión policial que hay aquí en esta población, mi esposo fue cargado con drogas, preso… (sollozando) con eso le quitaron el derecho de privarse de estar con su familia durante mucho tiempo y económicamente, emocionalmente todavía estamos viviendo con problemas a pasos… bueno, ni siquiera se ha cerrado tampoco, fue un golpe demasiado fuerte y nos siguen en la sociedad golpeando… gueno, con esto igual yo no quiero que se crea que nosotros estamos victimizando … pero no sé pu’ cómo dice? Pero…tan solo recordar esta situación y todo lo que nos toca vivir con el ambiente… con el trabajo… con la educación… con todo lo que nos rodea… es un golpe fuerte y nos frustra y decir ¿por qué? ¿Por qué nosotros?¿Qué se puede hacer? A veces uno baja los brazos por el cansancio como decía él, hay que unirse para hacer cosas, pero es difícil… es… eehm (se interrumpe por llanto).

 

Poblador: … ahora si estoy un poquito mas tranquilo… siempre parto así como… es que me vienen todas las ideas a la cabeza... así, es recordar un momento de toda una etapa. Bueno yo trabajaba en una empresa y yo terminé el 4º Medio no más, en un Liceo Industrial. Y la vida me favoreció llegando a trabajar por diferentes lados y que me pagaran bien. Para un poblador que gane 350.000 o 400.000 lucas (* pesos) es buena plata. En los tiempos de la balacera Nicolás – el hijo mayor – quedó entre medio de una balacera y yo con mi señora – la Rosa – (risas) decidimos en ese momento vender la casa que nos habíamos comprado con mucho esfuerzo pu’, nos costó super barata y la arreglamos entera y le pusimos cerámicas, ampliamos el baño que pa’ La Legua es como bien raro, hicimos segundo piso, no la habitamos nunca pero teníamos segundo piso (risas), y en el verano la vendimos sin siquiera poner un aviso y la vendimos. Nos habían asesorado y con esa plata postular a un leasing (sistema habitacional) para irnos de la población y nos fuimos a vivir a la casa de mis papás, a la pieza que hicimos cuando recién nos casamos y que todavía estaba ocupada por mi hermano y mi hermano nos cedió la pieza y se fue a vivir “entre comillas” a otra habitación en la casa de mis papás. Y ahora ya era distinto porque ahora teníamos dos hijos y cuando empezamos éramos dos y un medio que estaba en la guatita.

 

Por querer hermosear un poco el dormitorio en que íbamos a vivir fui a comprar pinturas y aquí cerca de la Gran Avenida hay un Easy (*centro venta materiales deconstrucción), la compré y fui a tomar el colectivo y ahí los pacos (funcionario policial) se cruzan al colectivo y no me dicen; desciende del colectivo, sino que me dicen ¡bájate concha de tu madre al tiro pu’! Yo quedo pa’ dentro y yo no sé… le pedí explicación. Yaa, no ¡bájate, bájate! La cosa es que me trataron de revisar y yo me negué. Y empecé a forcejear con los pacos, primero empecé a forcejear con uno, después con los dos y después los tres. Y entre los tres trataron de subirme a la… y como Ustedes me ven yo soy un hombre delgadito… les di pelea. Y estos locos cuando me suben al carro me dicen: ya vamos a ver si soy tan chorito guevón. Y me llevan a la comisaría pu’. No llevaba mi carnet de identidad, solamente mi Red Bank, el celular que no era mío era del trabajo… y nada más pu’. Llevaba eso. Y me llevan a la comisaría y me empelotan (*desvestir), me revisan. Antes de subirme al carro me revisan los bolsillos a la fuerza… pero me revisaron y allá en la comisaría me vuelven a empelotar, me revisan, me dicen que me abra las nalgas, que me agache, me revisan las zapatillas me la hacen tira (* trizas). Después me dicen ya huevón “vamos a ver si soy tan choro” (* valiente), y salen los tres pacos pu’… y yo los miraba por la ventana y yo me decía ¿y estos guevones qué van a hacer? ¿Algo están haciendo? Yo estaba más allá, yo estaba en el calabozo. Y después llegan y dicen – ni siquiera se acercaron al carro policial – mientras yo estaba en todo momento mirando. Y vienen ellos llegan y dicen: “te pillamos 37 papelillos de pasta base en el carro policial y son tuyos”. Y yo impotente… no soy un santo pero tampoco vendo droga y tampoco consumo. Yo siempre he sido un hombre de trabajo. Aparte dentro de la misma población participo en varias organizaciones y ligado con la población más que nada. Y estos locos me dicen: “soy chorito culíao, soy chorito… y me seguían gueveando en el calabozo… y me metían más… y me metían más. Y empiezan a contar en una mesa y se miran los pacos y dicen: “oye guevón son 137… aah tíraselos no más… Y yo pa’ dentro pu’.

 

Y de repente llega mi familia, mi esposa, mi mamá, mi papás, mis hermanos y todos se juntaron ahí y dando explicaciones y yo escuchaba de afuera que la Rosa gritaba, mi mamá lloraba y mi papá preguntaba y yo muy nervioso y lo único que pedía que del trabajo no me fueran a echar. A causa de esto – me dije - tengo cinco días que son el tiempo para la investigación pa’ que se pase todo esto y… estuve pensando que iba a salir a los cinco días… y estuve tres meses preso. Y los $ 4.000.000 que vendimos la casa de La Legua – que es harto para una casa en La Legua - los perdimos en el abogado. Nos quedamos sin casa. Con una tremenda herida en mi cabeza que todavía no cicatriza… (interrumpe en sollozo) mis hijos sin saber como estaban, la Rosa, mis papas, mis hermanos, mis amigos… aah… fue una guevá tremenda… sí, y fue mucho… por tan poco… por unos pacos inescrupulosos… que se creían dueños de la verdad … hicieron tanto daño y siguen haciendo daño. Yo salí en libertad al tiempo. Ahora estoy absuelto, recién hace 4 o 5 meses atrás yo estuve absuelto. Con un calvario de no poder encontrar trabajo. Yo siempre he trabajado desde que tengo… desde que era un lolo trabajaba en los veranos para comprarme mis cosas, nunca les pedía nada a mis papás; ni zapatillas de marca etc., pero tenía mis monedas en el bolsillo y me cortaron mis manos… me cortaron mis manos para seguir trabajando. Salí de mi trabajo y me dijeron: noo…, te vamos a finiquitar por haciendo uso de las necesidades de la empresa, pero cuando tu salgaí vuelve y te vamos a recontratar. He ido 10 veces 15 veces, he llamado por teléfono y nadie me contrata. Me ha costado mucho encontrar trabajo. Trabajé con mi esposa y ella es comerciante y también con mucho esfuerzo. Ella (*Rosita) ha sido la que ha sacado la familia adelante realmente y yo he sido solamente una ayudante de ella. Ya… la Valentina me dice que levante el micrófono, es mi hija, ya.

 

Y ha sido un largo caminar y esperar de cosas en que uno no haya que hacer. La cicatriz, no, no es cicatriz pero tengo una arruga en la frente, y es un surco y ese surco es porque si antes era mal genio ahora soy un guevón idiota e insoportable y eso me ha hecho perder un poco la familia que tenía. Y yo decía puta cuando salga en libertad me voy a inyectar sshhst silicona ahí para estirarme la frente (risas)… y cerraran esas cicatrices. Y ahora como estoy absuelto estoy haciendo los documentos y cosas para tratar de buscar pega y ahora colaborando en la construcción con el teatro. Pero para mí igual es difícil porque siempre que salgo a la calle sigue con la herida…, es una herida que nunca va a cerrar pu’ y… algunos me dicen “que no hay perdón ni olvido”. Los amigos de acá y la Elenita denantes me decía “guatón no hay perdón ni olvido y eso te va a servir para cicatrizar” y he estado en estos últimos tiempos tratando de cerrar muchas cosas que no me dejan vivir, pero eso nunca te va a dejar vivir, porque siempre lo vai a tener en la mente y nunca vai a olvidar. Y espero algún día ser el hombre que era… un hombre alegre, un hombre sociable y no un huevón amargado que soy ahora. Estoy tratando de ser lo que era antes… pero me ha costado mucho y he perdido mucho. Y esto es un poco contar de lo que me ha pasado a mí. Ahora voy a dejar un poco lo que la Rosa cuente lo que ella vivió, porque yo viví una parte en el interior (sollozos). Aah, y lo otro que digo es que yo igual me siento muy fuerte. Yo hubiese preferido mil veces que me pasara a mí que le pasara a otra persona, por ejemplo a mi hermano. Yo por decir como dicen por soy más pillo de calle, porque al final yo era más pelusón que mi hermano o que mi vecino, no sé, o un amigo que es más sano. Y preferí que me hubiese pasado a mí que otra persona. Yo al menos me supe desenvolver y no me fue mal dentro de la cárcel. Igual tenía mi táctica… pero igual siempre sabiendo desenvolverse y son experiencias. Y… dicen que lo que no te mata fortalece y no hay que preguntarse el por qué sino el para qué? Y yo todavía me estoy preguntando el para qué… algún día encontraré la respuesta…

 

Pobladora Rosita: Bueno yo no tengo mucho que decir, he estado estudiando toda la tarde que puedo hablar y hacer… y na’ pu’, no sé pu’… agradecer a todos los que están aquí y si me escuchan un poquito que… a don José que está aquí creo que es una persona super importante y bueno no cacho (*no darse cuenta) mucho. La cosa es darle oportunidades a la gente, darle trabajo y lamentablemente a nosotros nos tocó vivir esto y como les decía antes a los chiquillos el problema de trabajo, yo trabajo de comerciante en la calle y muchas veces quedamos entre las balaceras afuera y da rabia pu’ y impotencia no poder hacer nada, que los pacos no hagan nada, con esas personas si tienen que hacer cosas, no con la gente de trabajo como ocurre muchas … Toño decía no sé pu’, o sea, en la cárcel había mucha gente inocente pero hasta que no le pasa a uno no se da cuenta. No se da cuenta de lo que uno vive y… no sé que más decir, gracias (sollozo)… (aplausos).

 

Monitor: …Bueno José quizás algunos comentarios para poder abrir la conversación, el diálogo, las palabras hay muchos amigos, conocidos y pobladores que han venido de diferentes lugares también a estar con nosotros. Entonces también ofrecerles la palabra a Ustedes para poder escucharnos.

 

Joven poblador Felipe: Mi nombre es Felipe y con Francisco un amigo de trabajo. Vengo de otra población, de Recoleta. Y la verdad que formamos cristianamente con mi familia, con mi madre, con mi abuelo, me enseñaron mucho acerca de la dignidad de las personas y la lucha consecuente. Para mí es super fuerte recordar la memoria de poblaciones que han tenido gente trabajadora y valoro mucho este esfuerzo por construir este teatro y que la gente se reúna por la que de repente para mí son causas que pueden ser perdidas pero en gentes como Ustedes me dice ¡que no! Y que la lucha debe continuar día a día, en el colegio, en la universidad, en la calle tenemos que fortalecernos. Agradecerles su testimonio, la salida del arte, sus caras, de ver este mundo hermanable digno para las personas y la lucha cotidiana. Es difícil escuchar testimonios así y cruda la realidad y que de repente muchas veces nos quedamos mirando la tele o haciendo otras cosas en vez de luchar. Agradecerles por este espacio y por su testimonio y darle gracias porque en todas las poblaciones no exista la injusticia y que seamos verdaderamente personas dignas. Muchas gracias por este espacio (aplausos).

 

Monitor: También desea compartir lo que siente y lo que piensa, a modo de pregunta, comentario, testimonio; La tía Manó:

 

Pobladora la tía Manó: (canta a capela):

 

La libertad de los pueblos no lo tienes que olvidar,

La libertad de los pueblos se ha tenido que conquistar,

No lo olvides hermano la libertad no se da,

Mano con mano buscando la tenemos que lograr

No lo olvides hermano la libertad no se da.

Todos unidos podemos, la podremos ya lograr.

 

(aplausos).

 

Poblador: Bueno, una de las cosas que nosotros vemos que nos unían como pobladores cuando recién nació la población era la necesidad de vivienda, la necesidad de agua, diferentes necesidades que eran comunes. Hoy día, para boicotear a aquellos que nos niegan los espacios ¿cierto?, estamos hablando en hacer asociaciones de consumidores que sus organizados de alguna manera puedan destruir ¿no es cierto? las transnacionales. Es una de las formas de presiones que hoy día prácticamente de las pocas que le van quedando todavía al pueblo. Porque sí hablamos por ejemplo de organizaciones sindicales en nuestra tierra aquí han pasado la tabla rasa con el movimiento de los trabajadores. Este último 11 de Septiembre la presidenta que decía hace poco en la Naciones Unidas que se habían abierto las anchas Alamedas, precisamente las cerró para que el pueblo pudiera pasar a rendirle homenaje Salvador Allende. Mártir de los Presidentes de Chile. Y vamos viendo cada vez que frente a tanta adversidad uno de repente también pierde las esperanzas. Pero yo escuchaba anteayer al P. Alfonso Baeza que estuvo compartiendo con nosotros y nos decía que lo peor que uno puede hacer es idealizar demasiado las cosas, que hay que ir haciendo camino de a poquitito y en realidad es una gran cosa porque uno de repente cae en el pesimismo, en la derrota frente a la adversidad, a la estupidez que nos pregonan los medios de comunicación todos los días, que nos hacen pensar por un lado de parte de la derecha una exacerbada delincuencia, de la necesidad de poner rejas y encerrarnos cada vez más porque el otro nos viene a dañar y que no nos hace preocuparnos realmente lo que está pasando con el otro, entonces nos volvimos más individualistas todavía y nos venden más la pomá (*vender con engaño). A mí me ha servido mucho esto el poder compartir y agradezco este espacio como poblador que han brindado los chiquillos y a todo el trabajo que están haciendo, así también como la presencia de quienes nos visitan hoy día, por ahí hay un padre que lo he visto dos o tres veces y que todavía no le sé el nombre, ¿si?, pero cuente pu’… Juan, ya padre Juan, el padre Ronaldo Muñoz que nos visita, Juan Subercaseaux, la hermana Anita y tanta gente que uno de a poquito va conociendo en este camino. Muchas gracias (aplausos).

 

Poblador: Buenas tardes. Mí nombre es Alberto, yo no vivo en la población, he sido un amigo irregular de la población, hacía mucho tiempo que no venía, ahora me invitó la Lorena. Así que vine. Una pequeña acotación quería hacerle José. Luis Emilio Recabarren fundó el Partido Comunista. Usted en algún momento se preguntó sí habrían imitadores. Si todavía los hay. Pero los imitadores que hay ahora son muy malos. José comentaba que llegó por esta población por los años 60 y ya en esa época esta población ya era una población criminalizada, era una población marginada y se hablaba de que era nido de delincuencia. Hoy día sigue desgraciadamente siendo lo mismo, hemos vuelto a lo mismo y escuchar las mismas cosas y quizás peores.

 

Tuvimos un pequeño amanecer en una época lejana hace años atrás que nos duró tres años ese amanecer y luego caímos en una época muy oscura. Pasamos del amanecer a la noche inmediatamente. Y sin embargo esa noche tuvo en nosotros y en conjunto y en esta población –yo me recuerdo haberlo encontrado – logramos construir una serie de valores, logramos construir una forma de ser, de pensar y hacer distinta. Gran parte de Ustedes eran, sin duda, pequeñitos y algunos tal vez de Ustedes ni siquiera nacían en aquella época de lucha, pero en esta población así como en muchas otras – yo recorrí muchas poblaciones del sector – existía por ejemplo; la fraternidad, la solidaridad, un encuentro muy fuerte entre nosotros porque pensábamos que debíamos luchar para mejorar las cosas como estaban y cambiar este país, y finalmente cambió. Pero cambió de tal manera que lo desconocemos. No cambió hacia lo que nosotros suponíamos y queríamos que cambiara. Cambió de tal manera que incluso sus propios valores que en esa época oscura construimos y que eran de hermandad, de solidaridad y de lucha conjunta, sin embargo hoy no existen. Incluso esos valores hoy este tema, este régimen, que reemplazó al anterior y que se supone que esta democracia que reemplazó a la dictadura nos destruyó esos valores sobre los cuales se sustentó nuestra lucha durante mucho tiempo. Y eso nos hace sentir muy desanimados. A lo mejor porque estamos viejos. A lo mejor porque en realidad la experiencia fue muy dura o muy fuerte. Sin embargo, nos hace sentir desanimados y me hace pensar en este mismo momento. José cuenta que cuando llegó en el año 62 a la población ya ésta era una población criminalizada y hoy día año 2007 nos encontramos que el compañero allá cuenta por su propia experiencia que tuvo y que nos hace caer lágrimas, en verdad, ¿a dónde vamos?

 

Es cierto que tenemos que luchar, es cierto que tenemos que ver cómo unirnos, es cierto que tenemos que desarrollar en nuestra imaginación programas y planes como para poder a volver a cambiar las cosas. Pero resulta difícil… lo hemos dicho, se ha usado mucho esta palabra, la han usado mucho, creo que todos los que hemos hablados hemos usado esa palabra difícil, dificultad, se ha hecho muy difícil. ¡Tendremos que romper la dificultad, tendremos que romper este mal ambiente que sentimos en el entorno! Pero si es verdad y resulta muy difícil, estos encuentros son muy buenos, que bueno que haya habido esto aquí, ¡que bueno! que se produzcan estos encuentros en distintos ámbitos. Creo que tenemos que multiplicarlos, creo que debemos encontrarnos mucho más, conversar mucho más, saber que aunque seamos cristianos o no seamos cristianos, tengamos formas de pensar y de convivir distintas. Sin embargo, hay necesidades que son las mismas y que son únicas y sobre las necesidades construir una manera de cambiar las cosas. Gracias José por el testimonio. Gracias por la historia que hizo de Chile vista por un hombre que no es chileno y que ha sido un gran amigo nuestro y que lo ve desde la visión de un cristianismo renovado, distinto y fraternal. Y por el ánimo que pudiéramos llegar a obtener desde este encuentro y de los otros que pudiéramos seguir haciendo. Muchas gracias (aplausos).

 

Pobladora: Buenas tardes a tod@s. Miren yo… la verdad es que hoy día yo vine invitada por… - unas de las cosas que a uno le pasan - por mis hijos.

 

Heem… yo tengo 43 años. Y me… no soy de La Legua… soy también de la comuna desde hace tiempo y vivo en Conchalí y viví en la comuna de Recoleta. Vengo de una población que… de una población hecha por la misma gente, de las comunas - villas, es una autoconstrucción. A mí lo que ha llamado la atención hoy día es recordarme cuando yo era joven… ja,..ja en realidad cuando yo estudiaba y empecé a militar políticamente casi a los 15 años, y sigo militando a los 43… y ha sido difícil… más que la vida ha sido super difícil. Yo me siento super contenta que aquí haya gente joven. Yo creo que siempre hay una... cosecha buena… y hay siempre… este año he disfrutado más la primavera a pesar que hemos pasado harto frío y he visto muy bonita la primavera y ahora hace mucho calor. Pero quiero decirle a lo jóvenes que ellos son muy importantes… que estén hoy día aquí, pero también quiero pedirle algo, que a mí me pasó – y creo que una generación nos pasó, es que cuando uno estudia y cuando uno tiene ideales, cuando uno quiere ser consecuente - y yo lo he tratado de ser aunque peleo con mis hijos porque a veces me piden cosas y yo les digo no, no, es más importante la afectividad les digo y… oh, ja, ja, ja, afectividad, la afectividad es más importante, que conversemos y esas cosas han sido que hoy me sienta super contenta con ellos… pero mis amigos aah, me da mucha pena decirlo, muchos de mis grandes amigos son burgueses pu’, son parte del gobierno, son parte del Estado, se olvidaron que tenían ideales, y hoy en día ellos son super consumistas y uno se va quedando como sola y entonces uno piensa ¿yo habré estado equivocá? Cuando yo pensaba y cuando yo hacía éstas mismas reflexiones con el p. Jesús que es un cura español y decía; que el reino de Dios estaba aquí en la tierra y lo teníamos que hacer nosotros… yo me lo creí. Pero muchos se olvidaron… entonces… cuando yo veo a gente joven mi petición más que a los que han dicho los testimonios, más de los que hemos contado y conocer las historias, como se olvida de La Legua y no solamente de La Legua, la población de San Bernardo, en Recoleta, en Conchalí, y la gente pobre sigue viviendo humillá, también aquellas personas jóvenes que estudian como uno, que tienen un título se empiezan a olvidar y eso hace que tengamos en la historia un vacío. Yo hoy día escuchaba las noticias – a lo mejor estoy diciendo muchas cosas - y escuchaba ahora que en esta cumbre iberoamericana van a venir bolivianos y argentinos a reclamar a la cumbre ¡Y no hay ningún afiche que diga que nosotros queremos reclamar! Porque a los chilenos mientras nos cortan la luz, nos racionan la luz nosotros encendimos velas y no salimos a la calle!!

 

Entonces eso es lo que a mí me cuesta, estos testimonios que hoy día hemos vivido, los testimonios de toda la vida que hemos escuchado, pero… hay una gran parte de la gente que se le olvida, que cuando empieza a trabajar y empieza a ver plata, y se empieza darse cuenta del plasma (* equipo de televisión moderno) y hay que comprarse el auto porque la verdad… voy a ir a la población pero es más fácil ir en auto que en el transantiago (*transporte colectivo público), es me es más fácil tener celulares que tener que pegarme la caminá para ver si mi amiga está enferma, prefiero quedarme en la casa y llamar a una reunión con mi familia, que saber si yo pudiera servir café en la noche a la gente indigente, y este tipo de llamados yo se los hago a los jóvenes ¡No se olviden!

 

Este país ha sido un país que ha sufrido mucho. Hemos tenido muchas matanzas. Hemos tenido muchos gobiernos malos. Así y todo siempre esperamos que los jóvenes lo hagan y yo no espero que en 40 años más cuando los jóvenes sus hijos lo inviten, sino que Ustedes organicen y eso es lo que a mí me pasa hoy día escuchar a José y escuchar a un montón de gente que he escuchado en este último tiempo. Es decir, invitar a estos amigos que se han vuelto bastantes burgueses, ¿saben que la historia no se ha terminado? Uno se muere y la historia sigue. Pero… uno tiene que ayudarla a construirla y eso es difícil. Nos enamoramos del consumismo de una manera tremenda más que de un hombre o de una mujer… nos enamoramos del consumismo y nos hace fácil la vida, pero es mejor que sea más difícil… sin tantas cosas que poder apreciar esto de hoy día y poder caminar por Santiago aunque esté contaminado y ver que los árboles son más verdes hoy en día que el año pasado. Es mucho más importante. Yo espero que los jóvenes de acá sigan trabajando en esta construcción pero que también sigan construyendo en sus poblaciones, en su medio al interior de sus familias. Eso (aplausos).

 

Animador: Queremos saludar a una persona que llegó de sorpresa, una buena sorpresa que llegó con el Jorge, que es Jorge Mario que viene de México, de Cuernavaca, y queríamos junto con saludarte pedirte si podiai compartir un poquito ¿qué te ha parecido pu’? Si te ha parecido malo, no digái na pu’ (risas).

 

Mexicano Jorge Mario. Gracias. Estaba fundamental oyendo y pienso a veces es mejor a veces escuchar que hablar y sobre todo porque es lo más le enseña a uno. E incluso pensaba en la dinámica del testimonio de José. Y lamentablemente él es una representación de muchas cosas que pasan en América Latina. Y lo que he oído no es nada extraño de lo que pasa en México e incluso cuando pensaba en esa idea de la criminalización de las comunidades, de la idea de esas comunidades que se vuelven parte de una vida de adicción, y de distribución de adicción. Me recordaba mucho lo que sucedió en los EEUU con el Black Power, que precisamente una de las formas con la que destruyeron toda la lucha del movimiento negro en los EEUU fue distribuyendo drogas en los ghettos. Entonces me parece también que toda esta situación que viven en comunidades como ésta en la que hoy estoy La Legua, no es algo fortuito, no es algo que emerja casualmente, sino que parece es algo que el propio Estado prepare, me parece que es algo que el Estado necesita para de alguna manera justificar uno la represión, el gasto en el ejército, el gasto en equipo militar, y además en parte asumir esa doble moral que los Estados latinoamericanos tienen en términos de ser los salvadores del mundo y efectivamente ellos necesitan víctimas. Me parece que la idea de José de no victimarse es una buena posición y porque creo que el peor problema que tenemos es hacernos víctimas y finalmente responder a ese daño, a ese daño sicológico, a ese daño moral, que nos hace finalmente con esa afrenta del Estado. Me parece que esta dinámica de reflexión son fundamentales y deberían hacerse por aquí y lamentablemente se hacen en pocos espacios. Me parece que es un ejercicio muy interesante. Me recordaba de algo que también de Freire que siempre manifestaba la idea de que uno debe tener la capacidad de indignarse, esencialmente cuando escuchaba a José de que más que pensar en llorar y en dolerse, es indignarse, es dar coraje y eso me parece que es algo que no podemos perder y que el Estado quiere que perdamos. Que perdamos el coraje. Que perdamos la capacidad de indignarnos. Y sobre todo que perdamos la esperanza. Y eso también hay un elemento interesante que señalaba Freire que dice: “que la espera es pasiva, la esperanza activa”. En el sentido que la esperanza no debemos perderla y debemos luchar muy fuertemente contra toda esa dinámica que nos va lastimando y arrinconando cada vez más y aislando porque quizás ese es el problema más fuerte y considero pues que es esfuerzo, esta reuniones que Ustedes tienen acá, son fundamentales. E insisto estaba oyendo y me gusta aprender, y me gusta oír más hablar ya que mi trabajo es hablar pues soy profesor, y cuando vengo a estas reuniones pues más bien me gusta escuchar y eso es lo que más me fortalece en esta idea de que siempre he tenido y pensado, en que si puede existir un mundo diferente. Sí puede existir ese mundo en que todos podamos compartir y donde fundamentalmente aceptemos que la diferencia es el punto fundamental de la relación. Y gracias por permitirme hablar aquí con Ustedes (aplausos).

 

Pobladora: Nunca había tenido la posibilidad de estar hablando en un encuentro como éste con un teólogo y siempre me había preguntado, ciertamente, estamos en una crisis social. La humanidad está viviendo una crisis fuerte. Y las crisis nos llevan a los cambios. Y yo siempre me preguntaba cómo era y decía: bueno… estamos frente a una crisis de fe. Y me quedaba con esa frase en una crisis de fe. Sí. Pero… ¿qué es la fe en realidad? Y hoy día acá entendí qué es la fe. Con esa historia que contabas de la Iglesia pentecostal en Brasil, eso que hicieron ellos uno a uno sin siquiera manejar el idioma con la sola convicción de que las cosas iban a ocurrir por estar ahí, me hizo entender que es y que es lo tiene que hacerse. Así agradecer, porque ahora sí que hay pega, digamos. Ahora hay mucho que hacer. Eso, gracias (aplausos).

 

Joven monitora: De la consciente levedad de nuestros gestos, intuimos que somos la continuidad de los amores que parieron otros y otras, el aliento de sueños nobles la siembra interminable de la utopía, la cosecha humana que se equivoca y aprende, que desobedece y se responsabiliza de las intenciones que gestan la vida, que compromete al ser humano para ser con quiera ser, sin miedo de la impune violencia de la desesperanza, al callado coraje que fue creando el actual paisaje de nuestra población. Un día los hombres, las mujeres, los niños y las familias. Los públicos lugares y nuestras viviendas, entre ellas la casa de la familia Castro en Nueva La Legua, la Casa de la Cultura José Manuel Parada, de la década de los 80. Hoy queremos compartir nuestra casa, la casa camino de hogar, parida de las voluntades abrazadas que retratan y colman el sentido generoso de seres humanos que han puesto su oficio y sus manos, su tiempo y voluntad… en la construcción física y humana del Teatro de Emergencia. En el día a día tu vida y la mía, cuántos rostros, cuántas amigas y sentidos vivires explican nuestras vidas y en el cambio de intento de las sin sombras ni vacíos de humanidad. Teatro de Emergencia. Teatro de Emergencia. Teatro de Emergencia (bravo, aplausos).

 

Jóvenes monitores:

 

Me quebraron las manos y de pronto me tuve que convencer que fue mi culpa.

Me ahogaron los ánimos y tergiversaron los conceptos.

Cambiaron el paisaje humano y nuestro alrededor vegetal se allanó de miedo.

Y nos compartieron dádivas y sacralizaron el verbo en un casi sin esperanzas compartidas. En medios de signos de deshumanización para sujetarlos no tendremos por no saber donde o por con quien ir.

Ustedes que han parido en nosotros los nombres y rostros que siembran camino, que silentes comprenden el trayecto, en donde nuestra utopía colectiva, nuestra esperanza de mañana que hace y nos hace para amar y vivir, aprender con quien quienes, con quien queremos ser y ser con quien queremos ser.

Muchas gracias (aplausos).

 

Monitor: Por último, gracias amigos y amigas por estar a los que son de acá y los que han venido de otros lados. Queremos como un gesto de gratitud de regalarle a José y a Juan un presente que nace desde las manos de los talleres que hemos ido haciendo en las casas en los talleres de serigrafía y que pasa por manos de la Lorena (aplausos). Que lo abra, que lo abra, que lo abra… (risas y aplausos).

 

Organizado por Grupo “Teatro de Emergencia”,

Población La Legua. Santiago – Chile

El 04 de Noviembre de 2007.

Como parte del ciclo de charlas y encuentros

del MTSICH.

 

 

 

* Dedicado, a las poblaciones y pobladores de Chile, latinoamericana y del mundo que luchan

por hacer posible un mundo más vivible, humano y de justicia. Editor.

*(N.T.) Transcriptor y Editor: Enrique A. Orellana F.



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