( antiguo obispo de Riobamba, Ecuador; y grande amigo de Pe. José Comblin).

Qué es que ha dado sentido a mi vida? O quién há dado sentido a mi vida?

== Ante todo, yo creo en Dios. Creo en Dios Padre. Es Él quien me há dado la vida. Él me ama infinitamente. Lo he comprovado vivencialmente a lo largo de todos mis años de exsistencia. Y sé que mis relaciones con Él han sido filiales. Creo en el Dios trinitário. En el Dios fecundo. Creo en la felicidade de este Dios fecundo. Creo en el Dios comunitário. Creo en el Verbo de Dios. Y creo en el Espirito Santo. Creo en el plan amoroso de Dios. Se propone hacernos sus hijos. Quiere que los hombres seamos Hermanos. Nos llama para hacernos participes de su felicidade eterna. Creo que Dios ha puesto al hombre em esta tierra para que vaya haciéndose señor de ella, para dominarla y cuidarla. Dios es el único Señor. Pero Dios há querido hacer al hombre a su imagen y semejanza. Aprender a enseñorearse de la tierra es realizar este importante aspecto de la vocación del hombre: hacerse a imagen y semejanza de Dios Padre. Creo que Dios há hecho al hombre para que sea multitud. Es decir, para que sea fecundo como Dios Padre. Creo que Dios há hecho al hombre fecundo, para que, siendo muchos, sin embargo se vaya haciendo uno, como es uno el Dios trino.

== Creo en Jesucristo, el Verbo de Dios hecho carne, Salvador de los hombres, restaurador del plan amoroso de Dios, Hermano nuestro. El há sido para mí la manifestación contundente del amor del Padre. Sé por experiência que me ama. También yo siento por Él um amor apasionado. Para restaurar el plan de Dios, se hizo pobre, vivió com los pobres, predicó la Buena Nueva a los pobres. Para restaurar el plan de Dios, se hizo el servidor de todos. Para restaurar el plan de Dios, predicó su mandamento nuevo: el amor de los unos a los otros, tomando como modelo el amor que el Padre tiene al Hijo y el amor que el Hijo nos tiene a nosotros.

== Porque creo en Dios y porque creo en Jesucristo, creo también en el hombre. Aunque el pecado há pretendido destruir la imagen de Dios en el hombre, las semillas del Verbo permanecen en todo hombre, sepultadas quizá debajo del estercolero amontonado por los vícios y maldades produzidas por el corazon humano. Creo en el hombre que está em mí, porque el Verbo de Dios hecho carne me há ido salvando. Creo en el hombre que está em todos mis Hermanos, porque esse mismo Verbo de Dios hecho carne quiere salvar a todos. Por esto, jamas he perdido la esperanza. Por esto, puedo decir también que creo en la esperanza.

== Y por la misma razón, creo en la verdade, creo en la justicia, creo en el perdón, creo en la reconciliación, creo que estamos caminhando hacia el Reino de Dios, creo que esse Reino está ya em médio de nosotros, aunque todavia falta mucho para que sea cabal su cumplimiento.

== Creo en María, la Madre del Hijo de Dios, hecho hombre. Mujer humilde, Esclava del Señor. Fiel a su Palabra. Mujer Cristiana. Madre.

== Creo en la Iglesia. Me siento como una parte pequenita, pero viva, de Ella. Después del Concílio, la he descubierto como comunidade concreta, como la família llamada a ser signo de fraternidade em médio deste mundo. La amo entrañablemente, y porque la amo me duelen como em carne própria sus desvios. Y porque la amo entrañablemente, se me ido quitando de la boca el amargor que me han producido incomprensiones y acusaciones injustas promovidas o aceptadas por membros hermanos de esta misma Iglesia.

== Creo en los pobres y oprimidos. Creer en los pobres y oprimidos es crer en las semillas del Verbo. Creo en sus grandes capacidades, particularmente, en su capacidade de recebir el mensaje de salvación, de comprenderlo, de acogerlo y de ponerlo en práctica. Por esto, es verdade que los pobres nos evangelizan. Por esto, la Conferencia de Puebla habló del “potencial evangelizador de los pobre”. Creo en la Iglesia de los pobres, porque Cristo se hizo pobre, nació pobre, creció en un hogar pobre, hizo discípulos entre los pobres y fundó su Iglesia en los pobres. Por todo esto, al mismo tiempo que hago mi profesion de fe en los pobres, me atrevo a tomar las palavras estremecidas de alegria de Cristo: “Yo te bendigo Padre, porque has escondido estas cosas a los sábios y entendidos deste mundo y las há revelado a los pequeñitos”.

== Pero, si se trata de descobrir las características vivenciales de mi fe, pongo el enfasis en mi fe en la comunidade. Dios me fue preparando lejanamente para esto. Ahora puedo decir con toda verdade y sinceridade: Creo en el hombre y en la comunidade cristiana. Para dar a entender que mi fe en la comunidade há dado sentido a mi vida, ademas de los relatos que dejo escritos, juzgo conveniente referirme ahora a determinados conflitos, a modo de ejemplo. Em essas ocasiones há sido cuando más de cerca y más intimamente he experimentado lo que es vivir em comunidade, estar em comunion profunda co otras personas, sentir que todos cuantos creemos en Cristo somos membros de un mismo cuerpo. En estas ocasiones también he tenido la oportunidade de revisarme seriamente a la luz del Evangelio, de ir adquiriendo domínio de mi mismo, serenidade, valentia, conflictos.

== Esta es mi fe. Esta fe há dado sentido a mi vida.

( em “Creo en el hombre y e la comunidade”, autobiografia de Leonidas Proaño).