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Amigos! Amigas!

 

Les agradesco a cuantos, a cuantas dentre Ustedes que me han compartido sus primeras impresiones evaluativas acerca de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en Rio de Janeiro. Me permitan también compartir fraternalmente una breve mirada evaluativa 1) acerca del Papa Francisco y 2) acerca del evento masivo de la JMJ.

 

Sigo positivamente más y más impactado por los gestos y palabras testimoniados por el Papa Francisco, a propósito de quien me ocurre subrayar:

 

- su profil claramente pastoral, desde su elección como Papa Francisco;

 

- su disposición pastoral de irse al encuentro de toda la gente, lo que explica su corage al exponerse sin miedo y de pecho abierto ante la muchedumbre, con espíritu no de miedo, sino de acoger gestos y situaciones imprevisibles;

 

- su espontanea actitud de acoger a todos, con solicitud y alegría, siempre a preferir un toque, un abrazo, un saludo paternal; 

 

- su determinación y reafirmación, con palabras y con gestos, de protagonizar una atención prioritaria a los pobres y a los indefesos;

 

- su constante llamado a todos - cardinales, obispos, sacerdotes, religiosos, laicos - a que salgan de su conforto y se vayan a la calle, en búsqueda de los más necesitados, a "las periferias existenciales", atento - también ahí, a pasar su testimonio personal;

 

- su llamado a todos, especialmente a los obispos y al clero por portar un estilo de vida simple, pobre o sin lujo;

 

- su denuncia profética contra las injusticias sociales, en nivel planetario, sin olvidar los pecados de la institución eclesial. Acerca de las injusticias sociales, en su entrevista en el avión, al retornar al Vaticano, recordó una expresión conocida: "Ex Oriente lux, ex Occidente, luxus"..

 

Me agradan, además, expresiones suyas del tipo: "obispo de Roma", "hay que ser pastor portando odor de oviejas"; "botar mais água no feijão", "salir para las periferias existencialies"... 

 

Sin embargo, si del punto de vista personal, me parece lo que de mejor pudiéramos esperar de un papa sucesor de Benedicto XVI, desde un conclave con aquel profil, por otra parte, del punto de vista de los retos estructurales pesantes sobre la institución eclesiástica, no me siento todavía seguro de su capacidad - que no depende solamente de su voluntad individual! - de hacer, por si solo, las cosas avanzar, ni en profondidad ni en un ritmo deseable, respeto a cuestiones tales como; la convocación de un nuevo concilio, bajo nuevos criterios; un profondo cambio estructural de las instancias decisorias de la Iglesia, el reconocimiento de la efectiva participación de las mujeres en las decisiones y la legítima admisión de las vocacionadas a todos los ministerios, entre otros cambios.

 

Eso tampoco me causa desánimo, sino aumenta el compromiso de seguir empeñado junto con tantos grupos, organizaciones y movimientos eclesiales por profondos cambios de/en la Iglesia, de modo a hacerla más próxima al mensaje del Evangelio. Si tiene lugar un tal esfuerzo, esto podrá influir en las próximas decisiones del Obispo de Roma, solícito al clamor del "sensus fidelium".  

 

Con él - y talvez, en determinados casos, sin poder contar con todo su empeño o entusiasmo - hay que seguir intentando una reforma estructural de/en la Iglesia Católica Romana, su modo de organización y de gestión actualmente muy similar a una monarquía, rumbo a una perspectiva de una Iglesia-Pueblo de Dios. 

 

Acerca del evento masivo de la JMJ, en sus distintas ocurrencias, traigo una mirada antes crítica que animadora, aunque tal iniciativa implique, por supuesto, marcas positivas, dentre las cuales me permito subrayar algunas:

- es una ocasión propicia a una grande confraternización de jóvenes de distintos continentes, que buscan ser confortados en su fe por el Papa;

- es capaz de despertar y fortalecer el ánimo, la esperanza y la renovación de la fe a muchos jóvenes, gracias también a impactantes momentos de celebración colectiva;

- es un encuentro significativo con el pastor de los católicos y católicas.

- constituye un testimonio de celebración de comunión fraterna y de paz (en Rio, en eses días, casi no se habla de hechos violentos, en razón de la JMJ...

 

Sigo sin embargo teniendo las dudas de otras ediciones precedentes de la JMJ, sin negarme a reconocer, con alegría, sus puntos positivos: presencia joven de distintas partes del mundo; clima de alegría y de fraternidad; disposición a seguir la programación de la JMJ, no importando las circunstancias climáticas, intercambio de jóvenes de distintos continentes, etc. 

 

Los puntos positivos, por otra parte, no son los únicos. En el principio de los trabajos de preparación de esta XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, cuando aún me sentía descontento con el balance de ediciones precedentes, incluso la que tuvo lugar en España, tomé conocimiento por medio de un amigo querido, un joven integrante de la coordinación nacional de la JUFRA (Juventud Franciscana, de que la JUFRA había sido invitada por los organizadores de la JMJ/Brasil a participar activamente de su organización. Me tomé de sorpresa y de incómodo. Dentro de mi mismo, se movian todavía las imágines de la edición de la JMJ, en Madrid...

 

Entoces, tomé la iniciativa de compartir con el amigo de la JUFRA mis dudas, en estos términos:

 

"- Temos exercitado um olhar avaliativo, na perspectiva do Evagelho,e nas trilhas de Francisco de Assis,  acerca do sentido das Jornadas Mundiais da Juventude?

 

- Não obstante o título dessas experiências, quem tem sido efetivamente os protagonistas das mesmas?

 

- Qual tem sido o perfil predominante de participantes dessas Jornadas?

 

 - De que modo o evento tem tocado, não apenas os participantes, como o conjunto de tantos outros segmentos de nossas sociedades? Estes têm tido uma recepção positiva, para além dos participantes e do mundo católico?

 

- Como e por quem tem sido a responsabilidade da organização? Os custos daí decorrentes são todos bem justificados?

 

- Quem financia o evento? E à custa de quem?

 

- Esse formato de organização constitui uma prioridade evangélica para os nossos tempos?

 

- Quais os meios de evangelização preferidos por Jesus e por Seu Evangelho?

 

- E Francisco e Clara e outras figuras evangélicas o quê teriam a dizer desse tipo de organizaçao?

 

- Por que será que a JUFRA está sendo convidada para esse evento? Faz parte de sua vocação como ação prioritária?

 

- Uma vez acatando o convite, de que modo a JUFRA vai contribuir: buscando agradar incondicionalmente ou trazendo sua mensagem profética?"

 

Estas cuestiones han sidoAmigos! Amigas!

 

Les agradesco a cuantos, a cuantas dentre Ustedes que me han compartido sus primeras impresiones evaluativas acerca de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en Rio de Janeiro. Me permitan también compartir fraternalmente una breve mirada evaluativa 1) acerca del Papa Francisco y 2) acerca del evento masivo de la JMJ.

 

Sigo positivamente más y más impactado por los gestos y palabras testimoniados por el Papa Francisco, a propósito de quien me ocurre subrayar:

 

- su profil claramente pastoral, desde su elección como Papa Francisco;

 

- su disposición pastoral de irse al encuentro de toda la gente, lo que explica su corage al exponerse sin miedo y de pecho abierto ante la muchedumbre, con espíritu no de miedo, sino de acoger gestos y situaciones imprevisibles;

 

- su espontanea actitud de acoger a todos, con solicitud y alegría, siempre a preferir un toque, un abrazo, un saludo paternal; 

 

- su determinación y reafirmación, con palabras y con gestos, de protagonizar una atención prioritaria a los pobres y a los indefesos;

 

- su constante llamado a todos - cardinales, obispos, sacerdotes, religiosos, laicos - a que salgan de su conforto y se vayan a la calle, en búsqueda de los más necesitados, a "las periferias existenciales", atento - también ahí, a pasar su testimonio personal;

 

- su llamado a todos, especialmente a los obispos y al clero por portar un estilo de vida simple, pobre o sin lujo;

 

- su denuncia profética contra las injusticias sociales, en nivel planetario, sin olvidar los pecados de la institución eclesial. Acerca de las injusticias sociales, en su entrevista en el avión, al retornar al Vaticano, recordó una expresión conocida: "Ex Oriente lux, ex Occidente, luxus"..

 

Me agradan, además, expresiones suyas del tipo: "obispo de Roma", "hay que ser pastor portando odor de oviejas"; "botar mais água no feijão", "salir para las periferias existencialies"... 

 

Sin embargo, si del punto de vista personal, me parece lo que de mejor pudiéramos esperar de un papa sucesor de Benedicto XVI, desde un conclave con aquel profil, por otra parte, del punto de vista de los retos estructurales pesantes sobre la institución eclesiástica, no me siento todavía seguro de su capacidad - que no depende solamente de su voluntad individual! - de hacer, por si solo, las cosas avanzar, ni en profondidad ni en un ritmo deseable, respeto a cuestiones tales como; la convocación de un nuevo concilio, bajo nuevos criterios; un profondo cambio estructural de las instancias decisorias de la Iglesia, el reconocimiento de la efectiva participación de las mujeres en las decisiones y la legítima admisión de las vocacionadas a todos los ministerios, entre otros cambios.

 

Eso tampoco me causa desánimo, sino aumenta el compromiso de seguir empeñado junto con tantos grupos, organizaciones y movimientos eclesiales por profondos cambios de/en la Iglesia, de modo a hacerla más próxima al mensaje del Evangelio. Si tiene lugar un tal esfuerzo, esto podrá influir en las próximas decisiones del Obispo de Roma, solícito al clamor del "sensus fidelium".  

 

Con él - y talvez, en determinados casos, sin poder contar con todo su empeño o entusiasmo - hay que seguir intentando una reforma estructural de/en la Iglesia Católica Romana, su modo de organización y de gestión actualmente muy similar a una monarquía, rumbo a una perspectiva de una Iglesia-Pueblo de Dios. 

 

Acerca del evento masivo de la JMJ, en sus distintas ocurrencias, traigo una mirada antes crítica que animadora, aunque tal iniciativa implique, por supuesto, marcas positivas, dentre las cuales me permito subrayar algunas:

- es una ocasión propicia a una grande confraternización de jóvenes de distintos continentes, que buscan ser confortados en su fe por el Papa;

- es capaz de despertar y fortalecer el ánimo, la esperanza y la renovación de la fe a muchos jóvenes, gracias también a impactantes momentos de celebración colectiva;

- es un encuentro significativo con el pastor de los católicos y católicas.

- constituye un testimonio de celebración de comunión fraterna y de paz (en Rio, en eses días, casi no se habla de hechos violentos, en razón de la JMJ...

 

Sigo sin embargo teniendo las dudas de otras ediciones precedentes de la JMJ, sin negarme a reconocer, con alegría, sus puntos positivos: presencia joven de distintas partes del mundo; clima de alegría y de fraternidad; disposición a seguir la programación de la JMJ, no importando las circunstancias climáticas, intercambio de jóvenes de distintos continentes, etc. 

 

Los puntos positivos, por otra parte, no son los únicos. En el principio de los trabajos de preparación de esta XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, cuando aún me sentía descontento con el balance de ediciones precedentes, incluso la que tuvo lugar en España, tomé conocimiento por medio de un amigo querido, un joven integrante de la coordinación nacional de la JUFRA (Juventud Franciscana, de que la JUFRA había sido invitada por los organizadores de la JMJ/Brasil a participar activamente de su organización. Me tomé de sorpresa y de incómodo. Dentro de mi mismo, se movian todavía las imágines de la edición de la JMJ, en Madrid...

 

Entoces, tomé la iniciativa de compartir con el amigo de la JUFRA mis dudas, en estos términos:

 

"- Temos exercitado um olhar avaliativo, na perspectiva do Evagelho,e nas trilhas de Francisco de Assis,  acerca do sentido das Jornadas Mundiais da Juventude?

 

- Não obstante o título dessas experiências, quem tem sido efetivamente os protagonistas das mesmas?

 

- Qual tem sido o perfil predominante de participantes dessas Jornadas?

 

 - De que modo o evento tem tocado, não apenas os participantes, como o conjunto de tantos outros segmentos de nossas sociedades? Estes têm tido uma recepção positiva, para além dos participantes e do mundo católico?

 

- Como e por quem tem sido a responsabilidade da organização? Os custos daí decorrentes são todos bem justificados?

 

- Quem financia o evento? E à custa de quem?

 

- Esse formato de organização constitui uma prioridade evangélica para os nossos tempos?

 

- Quais os meios de evangelização preferidos por Jesus e por Seu Evangelho?

 

- E Francisco e Clara e outras figuras evangélicas o quê teriam a dizer desse tipo de organizaçao?

 

- Por que será que a JUFRA está sendo convidada para esse evento? Faz parte de sua vocação como ação prioritária?

 

- Uma vez acatando o convite, de que modo a JUFRA vai contribuir: buscando agradar incondicionalmente ou trazendo sua mensagem profética?"

 

Estas cuestiones fueron hechas en un contexto distinto de lo experenciado con la participación del Papa Francisco, razón por que las relativizo, hoy. Sin embargo, por lo menos, parte de estas preguntas sigo haciendome/nos. 

Y Ustedes que evaluación hacen?

 

Sigamos en diálogo.

 

En la esperanza y en la acción, fraternalmente,

 

AlderAmigos! Amigas!

 

Les agradesco a cuantos, a cuantas dentre Ustedes que me han compartido sus primeras impresiones evaluativas acerca de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en Rio de Janeiro. Me permitan también compartir fraternalmente una breve mirada evaluativa 1) acerca del Papa Francisco y 2) acerca del evento masivo de la JMJ.

 

Sigo positivamente más y más impactado por los gestos y palabras testimoniados por el Papa Francisco, a propósito de quien me ocurre subrayar:

 

- su profil claramente pastoral, desde su elección como Papa Francisco;

 

- su disposición pastoral de irse al encuentro de toda la gente, lo que explica su corage al exponerse sin miedo y de pecho abierto ante la muchedumbre, con espíritu no de miedo, sino de acoger gestos y situaciones imprevisibles;

 

- su espontanea actitud de acoger a todos, con solicitud y alegría, siempre a preferir un toque, un abrazo, un saludo paternal; 

 

- su determinación y reafirmación, con palabras y con gestos, de protagonizar una atención prioritaria a los pobres y a los indefesos;

 

- su constante llamado a todos - cardinales, obispos, sacerdotes, religiosos, laicos - a que salgan de su conforto y se vayan a la calle, en búsqueda de los más necesitados, a "las periferias existenciales", atento - también ahí, a pasar su testimonio personal;

 

- su llamado a todos, especialmente a los obispos y al clero por portar un estilo de vida simple, pobre o sin lujo;

 

- su denuncia profética contra las injusticias sociales, en nivel planetario, sin olvidar los pecados de la institución eclesial. Acerca de las injusticias sociales, en su entrevista en el avión, al retornar al Vaticano, recordó una expresión conocida: "Ex Oriente lux, ex Occidente, luxus"..

 

Me agradan, además, expresiones suyas del tipo: "obispo de Roma", "hay que ser pastor portando odor de oviejas"; "botar mais água no feijão", "salir para las periferias existencialies"... 

 

Sin embargo, si del punto de vista personal, me parece lo que de mejor pudiéramos esperar de un papa sucesor de Benedicto XVI, desde un conclave con aquel profil, por otra parte, del punto de vista de los retos estructurales pesantes sobre la institución eclesiástica, no me siento todavía seguro de su capacidad - que no depende solamente de su voluntad individual! - de hacer, por si solo, las cosas avanzar, ni en profondidad ni en un ritmo deseable, respeto a cuestiones tales como; la convocación de un nuevo concilio, bajo nuevos criterios; un profondo cambio estructural de las instancias decisorias de la Iglesia, el reconocimiento de la efectiva participación de las mujeres en las decisiones y la legítima admisión de las vocacionadas a todos los ministerios, entre otros cambios.

 

Eso tampoco me causa desánimo, sino aumenta el compromiso de seguir empeñado junto con tantos grupos, organizaciones y movimientos eclesiales por profondos cambios de/en la Iglesia, de modo a hacerla más próxima al mensaje del Evangelio. Si tiene lugar un tal esfuerzo, esto podrá influir en las próximas decisiones del Obispo de Roma, solícito al clamor del "sensus fidelium".  

 

Con él - y talvez, en determinados casos, sin poder contar con todo su empeño o entusiasmo - hay que seguir intentando una reforma estructural de/en la Iglesia Católica Romana, su modo de organización y de gestión actualmente muy similar a una monarquía, rumbo a una perspectiva de una Iglesia-Pueblo de Dios. 

 

Acerca del evento masivo de la JMJ, en sus distintas ocurrencias, traigo una mirada antes crítica que animadora, aunque tal iniciativa implique, por supuesto, marcas positivas, dentre las cuales me permito subrayar algunas:

- es una ocasión propicia a una grande confraternización de jóvenes de distintos continentes, que buscan ser confortados en su fe por el Papa;

- es capaz de despertar y fortalecer el ánimo, la esperanza y la renovación de la fe a muchos jóvenes, gracias también a impactantes momentos de celebración colectiva;

- es un encuentro significativo con el pastor de los católicos y católicas.

- constituye un testimonio de celebración de comunión fraterna y de paz (en Rio, en eses días, casi no se habla de hechos violentos, en razón de la JMJ...

 

Sigo sin embargo teniendo las dudas de otras ediciones precedentes de la JMJ, sin negarme a reconocer, con alegría, sus puntos positivos: presencia joven de distintas partes del mundo; clima de alegría y de fraternidad; disposición a seguir la programación de la JMJ, no importando las circunstancias climáticas, intercambio de jóvenes de distintos continentes, etc. 

 

Los puntos positivos, por otra parte, no son los únicos. En el principio de los trabajos de preparación de esta XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, cuando aún me sentía descontento con el balance de ediciones precedentes, incluso la que tuvo lugar en España, tomé conocimiento por medio de un amigo querido, un joven integrante de la coordinación nacional de la JUFRA (Juventud Franciscana, de que la JUFRA había sido invitada por los organizadores de la JMJ/Brasil a participar activamente de su organización. Me tomé de sorpresa y de incómodo. Dentro de mi mismo, se movian todavía las imágines de la edición de la JMJ, en Madrid...

 

Entoces, tomé la iniciativa de compartir con el amigo de la JUFRA mis dudas, en estos términos:

 

"- Temos exercitado um olhar avaliativo, na perspectiva do Evagelho,e nas trilhas de Francisco de Assis,  acerca do sentido das Jornadas Mundiais da Juventude?

 

- Não obstante o título dessas experiências, quem tem sido efetivamente os protagonistas das mesmas?

 

- Qual tem sido o perfil predominante de participantes dessas Jornadas?

 

 - De que modo o evento tem tocado, não apenas os participantes, como o conjunto de tantos outros segmentos de nossas sociedades? Estes têm tido uma recepção positiva, para além dos participantes e do mundo católico?

 

- Como e por quem tem sido a responsabilidade da organização? Os custos daí decorrentes são todos bem justificados?

 

- Quem financia o evento? E à custa de quem?

 

- Esse formato de organização constitui uma prioridade evangélica para os nossos tempos?

 

- Quais os meios de evangelização preferidos por Jesus e por Seu Evangelho?

 

- E Francisco e Clara e outras figuras evangélicas o quê teriam a dizer desse tipo de organizaçao?

 

- Por que será que a JUFRA está sendo convidada para esse evento? Faz parte de sua vocação como ação prioritária?

 

- Uma vez acatando o convite, de que modo a JUFRA vai contribuir: buscando agradar incondicionalmente ou trazendo sua mensagem profética?"

 

Estas cuestiones fueron hechas en un contexto distinto de lo experenciado con la participación del Papa Francisco, razón por que las relativizo, hoy. Sin embargo, por lo menos, parte de estas preguntas sigo haciendome/nos. 

Y Ustedes que evaluación hacen?

 

Sigamos en diálogo.

 

En la esperanza y en la acción, fraternalmente,

 

AlderAmigos! Amigas!

 

Les agradesco a cuantos, a cuantas dentre Ustedes que me han compartido sus primeras impresiones evaluativas acerca de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en Rio de Janeiro. Me permitan también compartir fraternalmente una breve mirada evaluativa 1) acerca del Papa Francisco y 2) acerca del evento masivo de la JMJ.

 

Sigo positivamente más y más impactado por los gestos y palabras testimoniados por el Papa Francisco, a propósito de quien me ocurre subrayar:

 

- su profil claramente pastoral, desde su elección como Papa Francisco;

 

- su disposición pastoral de irse al encuentro de toda la gente, lo que explica su corage al exponerse sin miedo y de pecho abierto ante la muchedumbre, con espíritu no de miedo, sino de acoger gestos y situaciones imprevisibles;

 

- su espontanea actitud de acoger a todos, con solicitud y alegría, siempre a preferir un toque, un abrazo, un saludo paternal; 

 

- su determinación y reafirmación, con palabras y con gestos, de protagonizar una atención prioritaria a los pobres y a los indefesos;

 

- su constante llamado a todos - cardinales, obispos, sacerdotes, religiosos, laicos - a que salgan de su conforto y se vayan a la calle, en búsqueda de los más necesitados, a "las periferias existenciales", atento - también ahí, a pasar su testimonio personal;

 

- su llamado a todos, especialmente a los obispos y al clero por portar un estilo de vida simple, pobre o sin lujo;

 

- su denuncia profética contra las injusticias sociales, en nivel planetario, sin olvidar los pecados de la institución eclesial. Acerca de las injusticias sociales, en su entrevista en el avión, al retornar al Vaticano, recordó una expresión conocida: "Ex Oriente lux, ex Occidente, luxus"..

 

Me agradan, además, expresiones suyas del tipo: "obispo de Roma", "hay que ser pastor portando odor de oviejas"; "botar mais água no feijão", "salir para las periferias existencialies"... 

 

Sin embargo, si del punto de vista personal, me parece lo que de mejor pudiéramos esperar de un papa sucesor de Benedicto XVI, desde un conclave con aquel profil, por otra parte, del punto de vista de los retos estructurales pesantes sobre la institución eclesiástica, no me siento todavía seguro de su capacidad - que no depende solamente de su voluntad individual! - de hacer, por si solo, las cosas avanzar, ni en profondidad ni en un ritmo deseable, respeto a cuestiones tales como; la convocación de un nuevo concilio, bajo nuevos criterios; un profondo cambio estructural de las instancias decisorias de la Iglesia, el reconocimiento de la efectiva participación de las mujeres en las decisiones y la legítima admisión de las vocacionadas a todos los ministerios, entre otros cambios.

 

Eso tampoco me causa desánimo, sino aumenta el compromiso de seguir empeñado junto con tantos grupos, organizaciones y movimientos eclesiales por profondos cambios de/en la Iglesia, de modo a hacerla más próxima al mensaje del Evangelio. Si tiene lugar un tal esfuerzo, esto podrá influir en las próximas decisiones del Obispo de Roma, solícito al clamor del "sensus fidelium".  

 

Con él - y talvez, en determinados casos, sin poder contar con todo su empeño o entusiasmo - hay que seguir intentando una reforma estructural de/en la Iglesia Católica Romana, su modo de organización y de gestión actualmente muy similar a una monarquía, rumbo a una perspectiva de una Iglesia-Pueblo de Dios. 

 

Acerca del evento masivo de la JMJ, en sus distintas ocurrencias, traigo una mirada antes crítica que animadora, aunque tal iniciativa implique, por supuesto, marcas positivas, dentre las cuales me permito subrayar algunas:

- es una ocasión propicia a una grande confraternización de jóvenes de distintos continentes, que buscan ser confortados en su fe por el Papa;

- es capaz de despertar y fortalecer el ánimo, la esperanza y la renovación de la fe a muchos jóvenes, gracias también a impactantes momentos de celebración colectiva;

- es un encuentro significativo con el pastor de los católicos y católicas.

- constituye un testimonio de celebración de comunión fraterna y de paz (en Rio, en eses días, casi no se habla de hechos violentos, en razón de la JMJ...

 

Sigo sin embargo teniendo las dudas de otras ediciones precedentes de la JMJ, sin negarme a reconocer, con alegría, sus puntos positivos: presencia joven de distintas partes del mundo; clima de alegría y de fraternidad; disposición a seguir la programación de la JMJ, no importando las circunstancias climáticas, intercambio de jóvenes de distintos continentes, etc. 

 

Los puntos positivos, por otra parte, no son los únicos. En el principio de los trabajos de preparación de esta XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, cuando aún me sentía descontento con el balance de ediciones precedentes, incluso la que tuvo lugar en España, tomé conocimiento por medio de un amigo querido, un joven integrante de la coordinación nacional de la JUFRA (Juventud Franciscana, de que la JUFRA había sido invitada por los organizadores de la JMJ/Brasil a participar activamente de su organización. Me tomé de sorpresa y de incómodo. Dentro de mi mismo, se movian todavía las imágines de la edición de la JMJ, en Madrid...

 

Entoces, tomé la iniciativa de compartir con el amigo de la JUFRA mis dudas, en estos términos:

 

"- Temos exercitado um olhar avaliativo, na perspectiva do Evagelho,e nas trilhas de Francisco de Assis,  acerca do sentido das Jornadas Mundiais da Juventude?

 

- Não obstante o título dessas experiências, quem tem sido efetivamente os protagonistas das mesmas?

 

- Qual tem sido o perfil predominante de participantes dessas Jornadas?

 

 - De que modo o evento tem tocado, não apenas os participantes, como o conjunto de tantos outros segmentos de nossas sociedades? Estes têm tido uma recepção positiva, para além dos participantes e do mundo católico?

 

- Como e por quem tem sido a responsabilidade da organização? Os custos daí decorrentes são todos bem justificados?

 

- Quem financia o evento? E à custa de quem?

 

- Esse formato de organização constitui uma prioridade evangélica para os nossos tempos?

 

- Quais os meios de evangelização preferidos por Jesus e por Seu Evangelho?

 

- E Francisco e Clara e outras figuras evangélicas o quê teriam a dizer desse tipo de organizaçao?

 

- Por que será que a JUFRA está sendo convidada para esse evento? Faz parte de sua vocação como ação prioritária?

 

- Uma vez acatando o convite, de que modo a JUFRA vai contribuir: buscando agradar incondicionalmente ou trazendo sua mensagem profética?"

 

Estas cuestiones fueron hechas en un contexto distinto de lo experenciado con la participación del Papa Francisco, razón por que las relativizo, hoy. Sin embargo, por lo menos, parte de estas preguntas sigo haciendome/nos. 

Y Ustedes que evaluación hacen?

 

Sigamos en diálogo.

 

En la esperanza y en la acción, fraternalmente,

 

AlderAmigos! Amigas!

 

Les agradesco a cuantos, a cuantas dentre Ustedes que me han compartido sus primeras impresiones evaluativas acerca de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en Rio de Janeiro. Me permitan también compartir fraternalmente una breve mirada evaluativa 1) acerca del Papa Francisco y 2) acerca del evento masivo de la JMJ.

 

Sigo positivamente más y más impactado por los gestos y palabras testimoniados por el Papa Francisco, a propósito de quien me ocurre subrayar:

 

- su profil claramente pastoral, desde su elección como Papa Francisco;

 

- su disposición pastoral de irse al encuentro de toda la gente, lo que explica su corage al exponerse sin miedo y de pecho abierto ante la muchedumbre, con espíritu no de miedo, sino de acoger gestos y situaciones imprevisibles;

 

- su espontanea actitud de acoger a todos, con solicitud y alegría, siempre a preferir un toque, un abrazo, un saludo paternal; 

 

- su determinación y reafirmación, con palabras y con gestos, de protagonizar una atención prioritaria a los pobres y a los indefesos;

 

- su constante llamado a todos - cardinales, obispos, sacerdotes, religiosos, laicos - a que salgan de su conforto y se vayan a la calle, en búsqueda de los más necesitados, a "las periferias existenciales", atento - también ahí, a pasar su testimonio personal;

 

- su llamado a todos, especialmente a los obispos y al clero por portar un estilo de vida simple, pobre o sin lujo;

 

- su denuncia profética contra las injusticias sociales, en nivel planetario, sin olvidar los pecados de la institución eclesial. Acerca de las injusticias sociales, en su entrevista en el avión, al retornar al Vaticano, recordó una expresión conocida: "Ex Oriente lux, ex Occidente, luxus"..

 

Me agradan, además, expresiones suyas del tipo: "obispo de Roma", "hay que ser pastor portando odor de oviejas"; "botar mais água no feijão", "salir para las periferias existencialies"... 

 

Sin embargo, si del punto de vista personal, me parece lo que de mejor pudiéramos esperar de un papa sucesor de Benedicto XVI, desde un conclave con aquel profil, por otra parte, del punto de vista de los retos estructurales pesantes sobre la institución eclesiástica, no me siento todavía seguro de su capacidad - que no depende solamente de su voluntad individual! - de hacer, por si solo, las cosas avanzar, ni en profondidad ni en un ritmo deseable, respeto a cuestiones tales como; la convocación de un nuevo concilio, bajo nuevos criterios; un profondo cambio estructural de las instancias decisorias de la Iglesia, el reconocimiento de la efectiva participación de las mujeres en las decisiones y la legítima admisión de las vocacionadas a todos los ministerios, entre otros cambios.

 

Eso tampoco me causa desánimo, sino aumenta el compromiso de seguir empeñado junto con tantos grupos, organizaciones y movimientos eclesiales por profondos cambios de/en la Iglesia, de modo a hacerla más próxima al mensaje del Evangelio. Si tiene lugar un tal esfuerzo, esto podrá influir en las próximas decisiones del Obispo de Roma, solícito al clamor del "sensus fidelium".  

 

Con él - y talvez, en determinados casos, sin poder contar con todo su empeño o entusiasmo - hay que seguir intentando una reforma estructural de/en la Iglesia Católica Romana, su modo de organización y de gestión actualmente muy similar a una monarquía, rumbo a una perspectiva de una Iglesia-Pueblo de Dios. 

 

Acerca del evento masivo de la JMJ, en sus distintas ocurrencias, traigo una mirada antes crítica que animadora, aunque tal iniciativa implique, por supuesto, marcas positivas, dentre las cuales me permito subrayar algunas:

- es una ocasión propicia a una grande confraternización de jóvenes de distintos continentes, que buscan ser confortados en su fe por el Papa;

- es capaz de despertar y fortalecer el ánimo, la esperanza y la renovación de la fe a muchos jóvenes, gracias también a impactantes momentos de celebración colectiva;

- es un encuentro significativo con el pastor de los católicos y católicas.

- constituye un testimonio de celebración de comunión fraterna y de paz (en Rio, en eses días, casi no se habla de hechos violentos, en razón de la JMJ...

 

Sigo sin embargo teniendo las dudas de otras ediciones precedentes de la JMJ, sin negarme a reconocer, con alegría, sus puntos positivos: presencia joven de distintas partes del mundo; clima de alegría y de fraternidad; disposición a seguir la programación de la JMJ, no importando las circunstancias climáticas, intercambio de jóvenes de distintos continentes, etc. 

 

Los puntos positivos, por otra parte, no son los únicos. En el principio de los trabajos de preparación de esta XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, cuando aún me sentía descontento con el balance de ediciones precedentes, incluso la que tuvo lugar en España, tomé conocimiento por medio de un amigo querido, un joven integrante de la coordinación nacional de la JUFRA (Juventud Franciscana, de que la JUFRA había sido invitada por los organizadores de la JMJ/Brasil a participar activamente de su organización. Me tomé de sorpresa y de incómodo. Dentro de mi mismo, se movian todavía las imágines de la edición de la JMJ, en Madrid...

 

Entoces, tomé la iniciativa de compartir con el amigo de la JUFRA mis dudas, en estos términos:

 

"- Temos exercitado um olhar avaliativo, na perspectiva do Evagelho,e nas trilhas de Francisco de Assis,  acerca do sentido das Jornadas Mundiais da Juventude?

 

- Não obstante o título dessas experiências, quem tem sido efetivamente os protagonistas das mesmas?

 

- Qual tem sido o perfil predominante de participantes dessas Jornadas?

 

 - De que modo o evento tem tocado, não apenas os participantes, como o conjunto de tantos outros segmentos de nossas sociedades? Estes têm tido uma recepção positiva, para além dos participantes e do mundo católico?

 

- Como e por quem tem sido a responsabilidade da organização? Os custos daí decorrentes são todos bem justificados?

 

- Quem financia o evento? E à custa de quem?

 

- Esse formato de organização constitui uma prioridade evangélica para os nossos tempos?

 

- Quais os meios de evangelização preferidos por Jesus e por Seu Evangelho?

 

- E Francisco e Clara e outras figuras evangélicas o quê teriam a dizer desse tipo de organizaçao?

 

- Por que será que a JUFRA está sendo convidada para esse evento? Faz parte de sua vocação como ação prioritária?

 

- Uma vez acatando o convite, de que modo a JUFRA vai contribuir: buscando agradar incondicionalmente ou trazendo sua mensagem profética?"

 

Estas cuestiones han sido hechas en un contexto distinto de lo experenciado con la participación del Papa Francisco, razón por la que  algunas dentre ellas hay que re-hacer. Sin embargo, por lo menos, parte de estas preguntas sigo haciendome/nos. 

Y Ustedes que evaluación hacen?

 

Sigamos en diálogo.

 

En la esperanza y en la acción, fraternalmente,

 

Alder