IGLESIA CATÓLICA

¿IDEÓLOGA DE LA SOCIEDAD NEOLIBERAL?

¿U OPCIÓN ACTUAL POR LOS POBRES?

 

 

P. José Comblin

 

 

 

 

DESAFÍOS Y OPCIONES PARA LA

IGLESIA CATÓLICA EN SANTO DOMINGO 1992

 

 

 

Introducción

 

 

Hay acontecimientos independientes de la voluntad de uno, que cambian los rumbos de la vida, de la existencia. Ahora ya tengo raíces tan profundas en el nordeste del Brasil, que ya me quedan pocos años de vida y ya no vale la pena cambiar de nuevo. Uno viene de todos modos, para recordar el pasado y renovar los lazos de amistad.

 

Aquí, a los chilenos, a muchos se les ve un poco desilusionados. Pero solamente está desilusionado el que había tenido ilusiones. El que no ha tenido ilusión, no tiene tampoco desilusión. Es que en la historia muchas veces se producen coincidencias históricas poco felices.

 

 

I. Situación Actual en América

Latina: El Sistema Neoliberal.

 

La tercera revolución industrial

y su impacto en América Latina.

 

Sucede que en el momento que se caen los regímenes militares en América Latina, el mundo entra por otro camino, sin relación con ello. Está entrando en la Tercera Gran Revolución Industrial, en el tercer gran cambio de la sociedad tecnológica; y la ideología que mueve el movimiento es una ideología neoliberal, bien conocida y que está envolviendo todo el mundo occidental y hoy día el mundo entero. Es decir, eso no se había previsto. No se había planeado que la democracia en Chile empezaría justamente cuando en el mundo se lanza un nuevo monstruo terrible que se revela mucho más fuerte que los anteriores.

 

Estamos ahora, la Iglesia en América Latina, ante un desafío que, en cierto modo, será mucho más difícil que el de los regímenes militares. Algo mucho más difícil, porque ahora sí que las fuerzas son infinitamente más poderosas. Pues no se trata sencillamente de un grupo de generales ni de un régimen nacional, sino de un conjunto de fuerzas multinacionales, internacionales. Hoy día el destino del mundo depende de un grupo muy chico de personas, pero que logran sintetizar e integrar al conjunto de la vida económica del mundo actual y esto va a iniciar una batalla mucho más difícil.

 

Sucede que las elites dirigentes de las naciones latinoamericanas “no quieren perder el tren”. Quieren que su país entre en esa nueva revolución de la informática, de las innovaciones biológicas, de las nuevas tecnologías, de las nuevas formas de energía, etc. Quieren que su país entre. Y entonces por eso tienen que dedicar su esfuerzo enorme a justamente desarrollar esos sectores. Quieren que haya, por lo menos una parte del país, que permanezca al nivel de las elites mundiales, de las grandes burguesías mundiales. Y eso, para el conjunto de la población, produce una crisis terrible. Porque en la medida que las elites tienen acceso a un consumo, al modo de vivir de las grandes elites mundiales, naturalmente tienen que monopolizar una porción mucho más grande de los recursos.

 

No es por casualidad que la última década, los años 80’, fue como dicen los de la CEPAL y los otros: “la década vergonzosa”, “la década terrible de América Latina”, “la década perdida”; porque la producción global no ha crecido, pero sí se ha concentrado la riqueza tremendamente en algunos sectores. Y entonces la multitud de los pobres ha crecido enormemente. En forma un poco desigual, según las naciones; pero globalmente en una forma enorme. Y eso será para la década de los 90’, sin duda. En el año 2000, la situación será peor que ahora, sin duda, porque todos los mecanismos están en su lugar.

 

Es decir, no hay nada por el momento que pueda impedir eso. El nivel de miseria en América Latina y en Brasil será mucho peor todavía, más que ahora, sin que se pueda predecir cuándo podrá haber una inversión de eso. ¿Cuándo? No se puede predecir por el momento.

 

Una ideología tremenda:

El Neoliberalismo

 

Porque estamos ante un fenómeno mundial. No depende de Chile solamente, o no depende de Argentina. Es un fenómeno mundial que es casi irresistible y todos estamos en un ambiente en el que se nos presenta que no hay alternativa. Eso dicen. Hay un solo modelo, actualmente. Es interesante.

 

El señor Fukuyama, como muchos otros norteamericanos, pretenden que ya terminó la edad de las ideologías, que ya no hay más ideologías. Sin embargo, estamos bajo la presión de una ideología tremenda, la ideología que trata de mostrar que no hay alternativa, que la única sociedad posible, que el único proceso posible es el que se desarrolla bajo el nombre de “Neoliberalismo”. Que va concentrando siempre, cada vez más, los recursos y los capitales hacia el desarrollo de algunos sectores privilegiados; y abandona a las masas porque en ellas no hay rentabilidad posible. Como decía Delfín Neto en el Brasil: “Es mucho mejor invertir un cruceiro en San Pablo que dos cruzeiros en el nordeste, que ahí está perdido. En realidad, en el proceso dinámico actual, hacer inversiones en el mundo de los pobres es plata perdida; porque esos pobres nunca van a compensar, nunca van a producir lo suficiente. Entonces es a fondo perdido.

 

Es decir, el 80% de los latinoamericanos, mejor si no existieran, porque realmente son un obstáculo. Molestan. Su misma presencia es un obstáculo. “¡Comen o pretenden comer y no producen nada!” “¡Pretenden subsistir y son inútiles”! Porque el sistema funcionaría mucho mejor si hubiera el 20% de la población actual. No habría toda esa delincuencia que se multiplica siempre más; y no habrían todos esos jóvenes que son inútiles. “Están ahí, en las calles. ¡Inútiles!”.

 

Ambiente de violencia en

América Latina

 

En Brasil la gente está en un ambiente de violencia tan grande que algunos dicen: “La única solución es matar a todos los delincuentes”. Pero, ¿a cuántos habrá que matar”?, ¿cuántos son esos delincuentes actuales o posibles o futuros? Son millones, porque todo joven que no tiene trabajo ni casa donde estar, son todos actuales o futuros delincuentes. Habría que matarlos a todos.

 

El gran asunto en Brasil actualmente es la discusión sobre la pena de muerte. Porque las grandes masas piensan que la solución es la pena de muerte y que habría que realizar un plebiscito en el país. Y si se organiza un plebiscito, el 90% pedirá la pena de muerte. Piensan que esa es la única solución. Hay tantos delincuentes y tantas personas que han sido asaltadas en las poblaciones, en los barrios, en la calle, en el metro, en el bus, en todas partes, que ya algunos no aguantan más y dicen: “La única solución es matar a toda esa gente”. Bueno, hay gente que ya está empezando. O sea, el nuevo fenómeno de este año es el linchamiento. Es decir, hay un ladrón que sale de una tienda y los hombres que están ahí en alrededor inmediatamente se caen encima -5, 6 10, 20- lo toman y los matan ahí mismo. Eso ya es costumbre; eso ya se ha instalado.

 

Estamos llegando a un nivel de violencia latente tal, que nadie confía en lo que llaman justicia. Justicia que no funciona y jueces que no juzgan a nadie. Entonces no se confía más. Hay que “hacer justicia nosotros mismos”. Pero esto con toda la arbitrariedad.

 

Distancia entre ricos y pobres

 

Bueno, Chile, en cierto modo, todavía es poco privilegiado. No es de lo peor que hay América Latina. La distancia entre ricos y pobres no es tan grande. Porque ustedes no se imaginan; en Brasil, por ejemplo, una de mis misioneras es profesora y gana 4.000 cruzeiros por mes, es decir $ 2.000 al mes. Pero la directora de la escuela, sólo porque es hija del Alcalde, gana 800.000 cruzeiros; Pues bien, 4.000 – 800.000; la profesora y la directora, que es hija del Alcalde. Naturalmente esa es la explicación. Es un desnivel tan extraordinario. Bueno, eso dentro del sistema global va muy bien.

 

Sistema mundial incontrolable

 

Estamos en mundo que camina en el sistema neoliberal y que caminará todavía en él, durante 10, 20 ó 30 años, no sabemos. Hasta que las crisis internas del mismo sistema sean tan fuertes o tan insoportables que, bueno, habrá que tomar algunas medidas nuevas, habrá que cambiar un poco los rumbos. Pero por el momento. . . Y los líderes mundiales saben muy bien que van al abismo, pero. . . “No hay medios de parar eso”. Están muy conscientes los líderes que eso va a la ruina, que va a provocar catastróficas situaciones. Y lo saben muy bien, pero no hay modo de parar eso. Es un mecanismo que ninguna fuerza humana es capaz de dominar y controlar. Entonces ahí se consuelan haciendo discursos bonitos. Viene un canciller de Alemania y dice un discurso bonito, porque él no controla nada, sino que es movido por un mecanismo que él mismo no controla. Y tiene la esperanza de que por lo menos él mismo va a morirse antes de que se produzca la explosión. La explosión es para después; es la esperanza de que él no conocerá la explosión. Pero sí vendrá, porque no es posible que continúe un sistema de violencia tan grande, tan radical, tan fuerte, en el que toda una porción de la humanidad está condenada a la nada y que no sabe a dónde va, no tiene trabajo, no tiene porvenir.

 

Vargas Llosa y la “economía paralela”

 

El señor novelista Mario Vargas Llosa está celebrando las “virtudes de la economía paralela”. “La economía informal, el tipo que vende algunos cigarrillos en la calle, es el hombre libre. El tipo que vende maní o que vende algunas cosas o cadenitas que han robado en una tienda o en la calle. . . ¡Ese es el comercio libre! ¡Ese es un hombre libre! No depende de nadie”. Sí, pero está en una situación tan precaria. . . Y esa es la suerte de más de la mitad de los habitantes de Lima actualmente: vivir de un comercio informal – de actividades paralelas informales. Es la situación que se está preparando dentro de la dinámica actual.

 

II. Opciones de la Iglesia Católica

 

Y ahí viene entonces, cuál es el desafío para los cristianos y para la Iglesia ¿Pensar qué va a cambiar el sistema? No. Ahí no tenemos fuerza. ¿Nosotros cambiar el sistema? No tenemos fuerza. ¿Y la Iglesia católica tiene fuerza para eso? No, no tiene fuerza para eso. No tiene fuerza para cambiar. ¿Tiene por casualidad una alternativa? No, no tiene alternativa. ¿Tiene otro modelo social para proponer? Claro que no tiene otro modelo social para proponer. Entonces su fuerza real está muy limitada, muy disminuida.

 

Hay algunos que piensan que ante los problemas y las tensiones que hay ahora, la Iglesia podría tomar el liderazgo de la sociedad. Pero ¿cómo? ¿Cómo? ¿Cuál es la fuerza real de la Iglesia Católica en América Latina para dirimir y orientar la cultura, para dar los nuevos valores. No tiene. Hay que reconocer que nuestra situación es mucho más modesta. Y en la práctica se ofrecen a la Iglesia católica dos opciones.

 

  1. Opción neoconservadora

 

Una opción es ofrecida por los que se llaman los neoconservadores en Estados Unidos. O sea, un movimiento intelectual bastante fuerte y que va creciendo cada año, que ha proporcionado ya a Reagan y a Bush una buena parte de su base ideológica. Y que ofrece a la Iglesia Católica una participación en la nueva sociedad, constatando que la sociedad capitalista actual está pasando por una crisis única.

 

a) Crisis de valores en sociedad capitalista

 

Todos los valores sobre los cuales estaba construida, por ejemplo: estabilidad de la familia, amor al trabajo, competición, voluntad de progresar gracias al trabajo. . . esos valores morales están destruidos. Las nuevas generaciones ya no participan. Entonces hay un temor muy grande que el capitalismo ya no puede continuar por falta de material humano. Por falta de participantes, de un número suficiente de personas dotadas de estos valores éticos, de estos valores tradicionales, que le habían proporcionado el puritanismo en Estados Unidos y después las iglesias protestantes en el siglo pasado. Y se ve que estas iglesias ya no logran más inspirar los mismos valores. Estimula constantemente la competencia, estimula constantemente el egocentrismo, o sea, la voluntad de ser más y de tener más, uno solo.

 

Aun los Derechos Humanos en Estados Unidos están perdiendo su contenido. O sea, interpretan los derechos humanos en el sentido de: “Yo defiendo mis derechos contra el vecino”. “El perro del vecino está ladrando y no puedo dormir tranquilo”. “¡Viola mis derechos humanos!”. “Protesto contra el vecino”.

 

Invocan los derechos humanos para defender el egoísmo individual. Es decir, la doctrina de los derechos humanos actualmente en el mundo occidental es defensa del egoísmo como un principio fundamental. Se ha desviado y transformado en eso. Y eso no es suficiente para garantizar la continuidad de una sociedad organizada.

 

b) Iglesia Católica ¿solución?

 

De tal modo que están sintiendo la crisis y dicen: “La Iglesia Católica podría solucionar nuestro problema; podría inculcar a la juventud estos valores morales que tanto necesitamos”. “Si nosotros fuéramos a restituir a la Iglesia una posición social más interesante, protegerla por las leyes, darle una situación. . . Por ejemplo, desarrollar la enseñanza religiosa y entregarla a la Iglesia Católica en todas las escuelas, en todos los niveles. Quizás la Iglesia Católica podría inculcar de nuevo a nuestra juventud los valores que han cimentado la sociedad del pasado, o sea que han podido promover el capitalismo en el pasado”. Es una propuesta, algo que se sugiere.

 

Y yo no diría que en la Iglesia católica no hay personas seducidas. “Bien. Quizás sea la oportunidad. . . Hace 200 años que la Iglesia Católica ha perdido su posición privilegiada en la sociedad. Doscientos años que ha sido apartada de la vida pública, empujada progresivamente. ¿No sería ahora el momento favorable”? Presentarnos: “Nosotros podemos salvar los valores de esta sociedad; podemos inculcar de nuevo a la juventud; el amor al trabajo, la obediencia, el sentido cívico, en fin, todos esos valores que son necesarios”.

 

Bueno, yo diría que hay voces que escuchan con cierto valor eso, porque tiene aspectos agradables. Recuperar prestigio en la sociedad, una posición social importante, en fin, es algo que no se debe menospreciar. Y ustedes saben, el Clero que se forma actualmente, lo conforman en un mundo muy cerrado, en que se exalta mucho la figura del sacerdote. . . Ahí en estas mentalidades, la tentación es muy fuerte. Se proyectan, ahí, en la cumbre de la sociedad. . . Poder frecuentar a los dueños de las multinacionales y participar en las conferencias Internacionales al lado del presidente de la Chase Manhattan, de la City Bank y otras entidades importantes. . . Es una cierta satisfacción, naturalmente. . . Es una opción.

 

c) Alianza con los poderes

 

Creo que en Santo Domingo nadie va a plantearlo así, pero hay muchas maneras derivadas de decir lo mismo con palabras más bonitas. En el fondo, de hacer la opción de estar al lado de las nuevas elites, de lo que se dice: “la nueva cultura”, “la cultura emergente”, “la cultura moderna o post-moderna”, o lo que sea, pero presentado de una manera bonita. No faltan incluso autores chilenos conocidos que piensan que por primera vez desde el siglo XVII, la Iglesia de América Latina tiene la posibilidad de liberar la cultura. Es decir, de hacer la unidad continental que ninguna otra ideología ha podido hacer. Ni los liberales, ni los socialistas. Ahora volvió la oportunidad para la Iglesia Católica.

 

Pero, ¿qué hay detrás de eso? Prácticamente, ¿qué sería eso? Prácticamente sería dedicar sus esfuerzos a reuniones nacionales, internacionales, con las grandes elites y recibir algunos privilegios. Por ejemplo, poder controlar un poco más la vida universitaria, controlar un poco más algunas agencias del gobierno para la juventud, y esas cosas, ¿Con qué eficacia? Eso es otra cosa. ¿Cuál sería la eficiencia o la eficacia de un movimiento así? Rehacer lo que ha sido la historia de la Iglesia en gran parte: la alianza con los poderes establecidos. Es decir, la vieja alianza con los conquistadores, con los reyes, con el sistema español, que ha tratado después de rehacer varias veces esa alianza con las nuevas elites. Y ahora hay una elite mundial, internacional, multinacional. Rehacer la alianza. Hay mucha gente entre las elites mundiales que les gustaría que las iglesias cristianas asumieran eso. Y tienen la impresión de que la Iglesia Católica, por ser más universal, ser más organizada, más centralizada, tiene más posibilidad de responder a una tarea semejante. . . Es una opción.

 

2. Opción por los pobres

 

La otra opción es perseverar en lo que se había dicho en Medellín, lo que se renovó parcialmente en Puebla: retomar la opción por los pobres.

 

a) Opción por los pobres y desarrollo

 

Pero hay que ver que retomar hoy día – 1991-, la opción por los pobres, es mucho más grave que hace veinte años. Porque en aquel tiempo, en los tiempos de Medellín (1968), ahí se pensaba que las naciones del Tercer Mundo iban a desarrollarse. Se pensaba que con la colaboración de todos habría un cambio y los pobres serían promovidos. Y entonces, hacer la opción por los pobres era, de cierto modo, participar de su ascensión.

 

Estar metido en el movimiento de ascensión o, como se decía, de liberación, era estar dentro de los movimientos de liberación. Eso se pensaba en aquel tiempo. Y se pensaba incluso que los movimientos populares serían un elemento fundamental en el desarrollo, en la transformación de la sociedad. Entonces, estar al lado de los movimientos populares era justamente luchar lado a lado con un cierto poder popular. Se pensaba que los pueblos tenían un cierto poder.

 

Pero estamos en 1991 y las cosas han cambiado. Estar al lado de los pobres hoy día es otra cosa. Porque hoy día sabemos que no habrá desarrollo, por lo menos en un porvenir previsible. No habrá desarrollo de los pobres. En un porvenir previsible, al horizonte no se vislumbra nada. Para los pobres el porvenir es la miseria actual, y peor. En diez años más, peor. No hay otro horizonte previsible, por el momento.

 

b) Opción por los pobres, democracia y poder

 

Entonces meterse en eso, es otra cosa. Es decir, supone en cierto modo, una actitud mucho más desinteresada. En aquel tiempo se pensaba que los pueblos tenían fuerza y poder. Y hoy día, lo que se experimenta todos los días, es la extraordinaria debilidad de los pobres. Aún los regímenes militares, ¿fueron los pobres quienes lo destruyeron? Muy poco. Los regímenes militares han desaparecido por la voluntad de los Estados Unidos y por la voluntad de los más esclarecidos de los militares que se han dado cuenta que prolongarlos demasiado era peligroso. Había que redemocratizar prudentemente. Redemocratizar, pero no perder el control, para poder justamente desmovilizar las organizaciones populares.

 

El gran ideólogo del régimen militar de América Latina, el general brasileño Golbery Couto e Silva, que promotor del golpe, pero también el ideólogo a nivel latinoamericano global, decía: “Muy bien. Hubo un momento en que fue necesario concentrar el poder. Ahí fue necesario que las fuerzas armadas tomaran y asumieran todo. Pero llegó el momento en que eso es peligroso, porque provoca la movilización de varias instituciones. Por ejemplo, una movilización de los cristianos alrededor de la Iglesia que se hace el principal actor político, como de hecho ha sucedido en América Latina. La Iglesia, de cierto modo, es el primer actor de la oposición. Eso es peligroso. Entonces hay que desmovilizar ese mundo que se encuentra así para deshacer la oposición. Para crear una dispersión de la oposición”.

 

Y ahora está realizado. Ahora hay diez partidos, quince partidos; todos rivales, todos peleando, disputándose por una parcela de poder. Es decir, se ha desintegrado la oposición. O sea, los generales tenían la razón. Viene un momento en que les ayuda más, justamente, abandonar la centralización ésta. Después, puede ser que en diez años más, sea necesario de nuevo centralizar. De todos modos los ejércitos ahí están. Siempre están listos en caso de necesidad. Así que el cambio a la democracia no se ha hecho tanto por presión de los pueblos y más por estrategia de los dirigentes, estrategia de los líderes. Y la voluntad de la diplomacia norteamericana ha sido, naturalmente, muy importante en esto. Y entonces lo que se constata hoy día es que los pobres no tienen mucha fuerza.

 

En 1968 estar al lado de los pobres era, en cierto modo, participar en un poder popular que se imagina creciendo. Incluso los más escépticos o los cínicos decían: “El clero católico se metió ahora al lado de los pobres para tratar de recuperar la fuerza que sube”. “Hay una fuerza popular que está subiendo, el clero católico quiere estar allá”. “Y entonces se dedicó a los pobres, no tanto por amor a los pobres, sino para aprovechar el poder que se suponía tenían los pobres”. No sé si es verdad, algo tal vez, algo habrá ¿quién sabe? . . . Si algo hay de eso. ¿Quién sabe? . . .

 

Pero de todos modos, en 1991, ahí si se puede decir que el que se pone al lado de los pobres, no tendrá ninguna ventaja. No va a ganar ni ventaja, ni prestigio, ni naturalmente promoción económica ¡por supuesto!, ni promoción cultural. Ahí es puro amor, realmente. Es decir, es en forma desinteresada, porque ya no hay nada que sacar de ellos.

 

c) Opción por los pobres y perseverancia

 

Incluso será una labor de mucho alcance, o sea, de gran continuidad. Es decir, no se puede preveer un resultado a corto plazo. Y esto es difícil. Trabajar 10, 20 años, sin ver resultados.

 

Sucede que los mismos pobres, ellos viven. Y cada día renuevan su esperanza. El que no ha comido hoy va pensando: “Quizás mañana voy a encontrar algo para comer”. Como me decía un niño. Eran las cinco de la tarde y le pregunté: “¿Has comido hoy”. “No, todavía no, pero todavía tengo esperanza”. Y a lo mejor hoy no va a comer, pero ahí piensa: “Mañana, quién sabe, voy a encontrar algo”. Y cada día se levanta con una nueva esperanza. Es lo que permite vivir. Es decir, se olvidan. Lo que ayuda a los pobres es su capacidad de olvidar los sufrimientos del pasado y de entrar en la lucha de cada día como si fuera el primer día de lucha. Sin eso no se podría subsistir, no se podría vivir.

 

El problema es de la gente que como nosotros tiene algunas pretensiones intelectuales. Ahí es distinto, porque ahí aguantar es mucho más difícil. Porque esa gente como nosotros se crean fantasmas. Y entonces imaginan: “Voy a tener que vivir y luchar 20 años así”. “Yo no aguanto”. El pobre no piensa en 20 años. Piensa en mañana. Trata de vivir mañana. Y mañana va a pensar en el día siguiente. Pero no imagina lo que puede pasar en 20 años. Eso supera la capacidad matemática. Veinte años. No puede imaginar lo que es. Pero eso es lo que permite vivir. Y lo que le permite subsistir cada día, recomenzando.

 

¿Pero la gente que se hace una visión abstracta de las cosas? Ahí, como me dijeron varios en Chile: “nosotros estamos desanimados”. Pero estoy seguro que la gente de la población no está tan desanimada, porque para ellos siempre ha sido así. Y la vida es así misma. Pero para la gente que tiene una visión intelectual, esos necesitan más consuelo. Somos más débiles. Más consuelo o sentimiento de que la liberación viene para mañana. O por lo menos que se pueda decir: “Si no es mañana, en 5 años. . . O a lo más 10 años más. Pero en fin que podamos tener algunas señales fuertes”. Porque ahí aguantar nada más así, todos los días, naturalmente es mucho más difícil. Y mucho más duro. Y entonces esa es la opción para la Iglesia, hacer opción por los pobres.

 

d) Opción por los pobres y prestigio internacional

 

Incluso hace 20 años eso podía merecer hasta un Premio Nobel. Pero ahora nadie va a ganar un Premio Nobel nada más que porque defiende a los pobres de América Latina.

 

Ya pasó ese tiempo. Antes podía incluso, cuando iba a Europa, podía ser recibido, escuchado. Yo me acuerdo muy bien, hace 20 años, llegando a Europa, uno podía hablar por televisión. Televisión francesa, holandesa, belga, española, todas.

 

Hoy nadie se interesa por el Tercer Mundo. Se acabó. Eso no interesa más. “¡Esos pobres! Bueno, hace 30 años que ya no hablan de eso. Bueno ¡ya basta! Es decir, todo el mundo conoce la canción. Ya esa es una canción vieja, ¡pasada! O sea, ¡se sabe que hay pobres ahí! ¡Pero no nos vengan de nuevo con eso! ¡Es asunto agotado, repetitivo, nadie más se interesa por eso”! Es decir, no se va a conquistar ninguna gloria al estar al lado de los pobres hoy día. Y creo que eso también puede influir en Santo Domingo. Pero dirán: “No. ¿Cómo es que los obispos van a pensar en su gloria?”. “¿No son santos, no son formados en la vida espiritual, no tienen vida mortificada?”, Pero de todos modos hay un inconsciente, subconsciente, que está ahí. Y no tener gloria ninguna, pasar la vida así, en modo, en una forma escondida, como viven los pobres, escondidos, eso es más difícil, es más duro.

 

III. La crisis de los Discursos,

de los Movimientos Sociales y

de la Transmisión de la Religión Católica

 

La crisis de los discursos

 

Y la otra opción de Santo Domingo, es la opción de tomar una posición que sería tratar de reconquistar el liderazgo cultural de América Latina. Por lo menos con mucha gloria. Eso sí que daría mucha gloria. Participación en las asambleas internacionales, esas reuniones internacionales en que se habla sobre la justicia en el mundo, en que se dicen discursos tan bonitos. Incluso ya no hay mucha diferencia entre discurso de la Iglesia, discursos del presidente Bush, discursos del presidente de los bancos de Wall Street. Todo eso es la misma cosa. Todos llenos de compasión por los pobres. ¡Prometen! Además el modelo neoliberal es el que mejor soluciona el problema de los pobres. . . , dice Michael Novak, el gran teólogo neo-conservador latinoamericano. El discurso es el mismo. Incluso ya es difícil ver la diferencia entre el discurso del banquero de Wall Street o una encíclica del Papa. . . Es casi igual. Se parecen copiados el uno del otro. Cuando uno escucha los discursos de la Conferencia Episcopal, incluso el del presidente del Brasil, Collor de Melo, es igual. Porque las palabras no tienen significado. Es decir, se usan palabras nada más que por el efecto que producen. No tienen significado. El lenguaje ha perdido su significado.

 

El lenguaje político ya no tiene ningún contenido, ningún significado. Es pura publicidad. Sólo se habla por publicidad. O sea por eso que también la gente ahora tiene siempre menos confianza en los políticos. Lo que se ve en toda América Latina, como en Europa, es la desmovilización de los partidos políticos. Porque el discurso ha perdido su valor. Entonces son discursos aburridos. Todos dicen lo mismo. Todos se repiten y prometen lo mismo y después hacen exactamente lo contrario de lo que han prometido y de lo que han dicho. En América Latina creo que la señal para todos los países, una señal muy decisiva, han sido las elecciones en Argentina, las últimas elecciones presidenciales, cuando se eligió a Carlos Menem. Porque éste sí había sido claro. Con los ingleses, reconciliación, ¡nunca! ¡Nunca abandonaremos las Malvinas! Con los generales, perdón, ¡nunca! La devaluación de la moneda ¡nunca! Está bien. La primera cosa que hace el presidente es ceder las Malvinas a Inglaterra y reconciliarse con los ingleses. La segunda cosa que hace es perdonar a los militares. La tercera cosa que hace es devaluar la moneda. Es como si lo hiciera a propósito. Hay que ser argentino para ser tanto así.

 

La crisis de los movimientos sociales

 

Pero esto repercutió mucho en toda América Latina, porque contribuía a abrir los ojos. Y entonces relativamente no hay que creer en nada. Son discursos publicitarios. No tienen más valor que el tipo que en televisión exalta el “Omo”. “Omo”, el mejor detergente. No hay en el mundo mejor detergente que “Omo”. Naturalmente el producto Omo es el mismo que hay en todos los detergentes. Todos lo mismo. Pero no hay que creerlo. Sólo cree el que quiere creerlo. Pero en forma general es publicitario. Y entonces produce una incredulidad muy grande y una desmovilización muy grande. Y entonces frente a esa desmovilización el modelo se implanta triunfalmente. Por el momento, es así, Entonces las fuerzas populares que pueden oponerse, para reconstituirlas va a ser un trabajo muy lento.

 

Es muy curioso que en América Latina los movimientos populares más organizados y más fuertes actualmente, sean de los indígenas, justamente de los más débiles de todos. Es que los otros ni siquiera se organizan. Ahí por lo menos, ellos tienen principios étnicos, tienen su patrimonio, tienen su idioma, su cultura pasada, algo salvan. Ahí hay lago comunitario que se salva, y son los más fuertes. Pero naturalmente, fuertes en su inmensa debilidad. Porque, ¿qué cuentan los indígenas frente a los gobiernos establecidos y a los grandes gobiernos establecidos y a los grandes poderes económicos? Pero, en fin, son los que se organizan actualmente.

 

¿Y los demás? Claro que no será fácil reconstruir frentes de lucha cuando se sabe que la cosa es a largo plazo. Eso supone mucha dedicación, mucho sacrificio. Entonces: desafío para la Iglesia. Y el desafío viene también a la Iglesia Católica en mala hora.

 

La crisis de la transmisión de la religión católica

 

En el momento en el que la transmisión de la religión por la familia, ha dejado de producirse. Hoy día, como efecto de la televisión, del nuevo tipo de cultura, de civilización, de la ruptura de las generaciones, globalmente veo que, aún en lugares muy apartados, los hijos dejan de copiar la religión de sus padres y los padres dejan de transmitir su religión a sus hijos. Se produce una incomunicación. Los papás hablan a sus hijos de comer, de beber, de las vacaciones, de los estudios, de todo, pero de religión no. No tienen capacidad para transmitir su religión y de transmitir su fe. Se sienten ellos mismos inseguros, y tienen ellos mismos sentimientos de inferioridad en relación a sus hijos. Porque en muchas cosas sus hijos saben más que ellos. Porque sus hijos tienen la televisión todo el tiempo y aprenden muchas cosas que los papás no saben. Y ahí rápidamente los papás tienen que quedarse callados. Porque el hijo y la hija saben más, entienden más. Y rápidamente le dicen al papá:

“Tú eres muy anticuado, tú no sabes nada, tú eres un viejo, tú no entiendes nada de la vida”.

  • “Pero, mi hijo, yo he trabajado”

  • “Ya, ¡tú eres un tonto!”

  • “Pero yo he logrado algo, gracias a mis esfuerzos”

  • “¡Así hacen los tontos¡”

 

La juventud sabe muy bien que el que gana en la vida no es el que trabaja. “¡Si Ud. quiere ser miserable, trabaje! ¡Pero para tener una buena vida, hay que buscar otros métodos!”. Saben muy bien eso. Incluso la televisión lo muestra. Cómo es que uno alcanza a ser rico y a ser poderoso. Hay una incomunicación.

 

Y entonces esto para la Iglesia Católica es catastrófico. Porque la gente que participa de las actividades parroquiales en América Latina es un promedio de 5%. Hay ciudades en que son muchos menos. En las mejores regiones alcanzan el 10%, 15%. Pero eso ya son regiones excepcionales. Se puede decir: un promedio entre 5% y 7%. Y los otros, son católicos por la familia, por la tradición familiar. Y si la familia desaparece, ya se quedan sin religión expresa, sin religión explícita. Ya no saben nada. No saben el nombre de Jesucristo. Habrán oído hablar de él, pero de los Evangelios, de los Sacramentos, de la Liturgia, de Navidad, de Pascua, no.

 

IV. Contacto Personal Directo, Uno a Uno:

Única Solución

 

Los evangélicos y el contacto personal

 

Eso es actualmente la gran mayoría de los bautizados. Y entonces, ¿qué pasa? Es que la única manera para que sean católicos de verdad es que haya un contacto personal, un evangelizador; alguien que venga a entrar en su vida y comunicarle directamente. Un misionero. Pero eso lo hacen las otras denominaciones cristianas, eso lo hacen las sectas, es decir, las otras denominaciones cristianas que se han multiplicado mucho en América Latina. En Chile no tanto como en otros países, pero aún también se han desarrollado. En Chile la cosa era más antigua y entonces no se ha desarrollado últimamente con tanta fuerza, pero aún así sigue creciendo. Pero hay países como en América Central donde los evangélicos ya son como el 20% o 30% de la población. El presidente de Guatemala es evangélico y ahora prácticamente será siempre, porque son lejos los más numerosos en el país.

 

Si se compara los que practican su religión, los evangélicos son actualmente, en número absoluto, mucho más que los católicos. Hay más evangélicos que participan en el culto, que los católicos en su Iglesia, en número absoluto. Y ellos se multiplican rápidamente porque se multiplican muchos los misioneros, los pastores. Se han formado ciento de miles de pastores en los últimos 20 años en América Latina. Y hoy día, ya están listos para entrar. Y tienen una estrategia muy distinta de la estrategia católica, en el sentido de que visitan a las personas una por una. Y conquistan a las personas una por una con contacto directo. Y como la gente es abandonada, (no tiene contacto con el mundo católico que vive muy lejos) – cuando se les presenta una persona, en una situación difícil de la vida, conflicto de familia, conflicto de trabajo, en un problema de miseria, un problema de bebida – el primero que se presenta y hace un choque sicológico, ése se lleva a la persona. Porque ésta reactualiza su sentimiento cristiano, su fe cristiana que está perdida porque no tiene conexión con la institución católica. Por eso se lo llevaron. Cualquier nueva religión que actualmente opera de esa manera, tiene un éxito extraordinario.

 

Cultos de Macumba

 

Hace dos meses estaba en Argentina, en Córdoba, en una reunión de sacerdotes y ellos me juraron, y yo no les creía, que en Córdoba había en cada cuadra un culto de Macumba, el culto africano del Brasil. Y es una ciudad industrializada. En Córdoba hay cientos de centros de cultos de Macumba ahora. Y son millones de argentinos.

 

Contacto personal católico con sus masas

 

Bueno, porque el contacto con la Iglesia Católica es limitado. La parroquia alcanza al 5% de los católicos. Y los otros nada. Solamente un contacto para el bautismo. Y habitualmente en circunstancias poco agradables. Porque la gente no entiende por qué se les impone que hay que asistir a una charla. “Antes no había eso, ¿por qué ahora hay?”. Lo ven como puramente arbitrario.

 

El matrimonio actualmente es un privilegio de la clase rica, porque para un pobre es muy difícil. Tal vez en Chile haya un poco más, pero en Brasil el matrimonio es difícil. Porque, uno no puede hacer un matrimonio si no hace una fiesta. Y una fiesta cuesta. Entonces un pobre no puede hacer una fiesta de matrimonio. Incluso aún para el bautismo, hay muchos que lo van postergando. Porque cuando se hace un bautismo, hay que hacer una fiesta. Por lo menos algunas bebidas, por lo menos, en fin, un pastel. Y no tienen plata para hacer eso. Entonces no hay. Así que los contactos con la Iglesia Católica están limitados. Y ahí vienen otras religiones. Y eso hace que la Iglesia católica esté de hecho muy aislada de las grandes masas reales.

 

Eso no era así hace 20 años, porque hace 20 años todavía se transmitía en la familia. Y uno podía pensar que sí los papás son católicos, los hijos también a su manera -, pero en fin, se sentirán católicos. Pero hoy día ya no es así; y muchas veces sucede incluso lo contrario. Los hijos se van a Río de Janeiro o Sao Paulo, entran en una religión evangélica y después llaman a sus padres e insisten tanto que después de 5 años los mismos padres se convierten a la Iglesia Evangélica. Es decir, ya no hay garantía de continuidad. Hoy día sin contacto directo la Iglesia no tendrá presencia en las masas populares.

 

Hace 20 años se pensaba incluso que las comunidades eclesiales de base serían la vanguardia del pueblo católico. Es decir que ellas tomaban posiciones de avanzada, pero que los otros poco a poco irían siguiendo. Poco a poco seguirían concientizando y siguiendo. Hoy día se ve que no sucedió así. Al revés, las comunidades están aisladas por su mismo discurso, por su manera de pensar; crean fronteras con las grandes masas. Y las grandes quedan aisladas, abandonas para el primero que se presente, la primera religión que viene, que les da importancia, que les da atención.

 

Evangelización directa; no por televisión

 

Eso crea una situación difícil. En el momento en que la Iglesia se ve enfrentada al monstruo nuevo, a la necesidad de hacer opción, ve que la masa se escapa. Y que para mantenerla en parte, - porque de todos modos el 20% a 30% de las masas populares serán evangélicas (o el 40% dicen algunos sociólogos) - . . . Pero para mantener por lo menos la presencia de una parte de las masas populares, sólo se puede hacer por contacto personal, es decir por evangelización directa. En eso no se hace evangelización por la televisión. Aunque la Iglesia tuviera una emisora de televisión. . . ¡Eso es demasiado fácil! No, eso es aburrido. Ver una novela es más interesante. Es decir, o la emisora católica publica las mismas novelas, o no tiene audiencia. Así que, no. Eso se hace por contacto directo. Visitar a la persona cuando está enferma, visita a los hospitales, visitar en la cárcel, visita a las familias, de casa en casa, el acogimiento, la acogida. . .

 

Acogida a las personas y sus opciones

 

El sistema católico no sabe acoger a las personas. El pobre que viene a acercarse a la casa parroquial, primero la ve desde lejos, tan diferente de su casa. . . ¿Y cómo se entra allá? ¿Hay un timbre? No hay un timbre. ¿Hay alguien? No hay nadie. Pasa al frente. ¡Nada! No pasa nada. Ve personas que entran, que se sienten a gusto ahí, sin problemas. Pero él sí tiene problemas, y dice “¿Yo cómo voy a entrar en eso? No hay cómo”. Ahora bien, pasa por una Iglesia Evangélica. Siempre hay alguien para recibir, para acoger: “Pase, siéntese aquí, cuente su historia, ¿qué quiere usted?, ¿qué desea?”

 

El hijo de una señora, de esas señoras que están en todos los movimientos, en todas las obras, en todas las parroquias, una buena señora, me vino a ver la señora muy triste, porque su hijo de 20 años se hizo evangélico la semana pasada. – Pero ¿cómo?, ¿qué pasó?- Bueno, pasó así. El hijo estaba aburrido, problematizado y le dijo a su mamá: “Voy a ver un padre”. Ahí fue a la Iglesia parroquial donde había franciscanos, oficialmente cuatro. Pero. . . “Quiero hablar con el padre”. - ¡No hay nadie! – “¿Cuándo podría hablar con el padre?” ¡No sé! – “Pero. . . ¿dónde está el padre?”. - ¡Se fue! – “Bien. . .” Se fue él también.

 

Y se fue a la Iglesia evangélica. Inmediatamente: “¿Que quiere?” – “Mire, yo quisiera hablar en el padre”. – Inmediatamente: “Mire, ahí hay una silla, siéntese ahí, voy a llamar al pastor”. Y el pastor acogió inmediatamente. Y después de una hora, el pastor le preguntó: “Y ahora, ¿quieres aceptar a Jesucristo?” – ¡Sí, quiero aceptar a Jesucristo! - . Ya era evangélico. No es difícil, se hace así.

 

Si no hay esa comunicación directa se van a perder todas las masas populares. Es decir, inevitablemente, porque están en el momento en que hacen sus opciones. Están ahora en un estado de indefinición, de inseguridad, en que están haciendo sus opciones. Y los jóvenes también están haciendo sus opciones. Entonces, si uno no está presente físicamente, si no hay ambiente físicamente, entonces ya no. . .

 

V. La Jerarquía de la Iglesia Católica, los

Sacerdotes y los Laicos Frente a la Crisis Actual

 

Jerarquía de la Iglesia

 

La jerarquía de la Iglesia no está muy preocupada por esta situación. ¿Por qué será? En parte porque no se da cuenta. Porque vive muy lejos. En parte, inconscientemente, porque no les importa mucho, porque les importa mucho más tener sus contactos con las elites dirigentes, poder conversar con el gobernador, con el diputado, eso es más importante. El tener a los pobrecitos miserables, eso no es tan importante. Bueno, nunca se dirá oficialmente, sería anti-evangélico, pero en el subconsciente actúa como si fuera así, la acción es como si fuera así.

 

Los sacerdotes

 

Ahora es claro que los pocos sacerdotes que hay no son suficientes para hacer una evangelización persona a persona, claro, por supuesto. Se necesitarían miles y miles de misioneros. Y que los sacerdotes tuvieran confianza con esos miles y miles de misioneros, y mandarlos así, con confianza. Eso es lo difícil. No que no existan esos misioneros posibles. Existen, pero se necesita una misión con confianza, eso es difícil. Porque es muy difícil que un sacerdote tenga confianza en un laico, es muy difícil que le tenga confianza. Yo conozco mucho a los sacerdotes, sé como son, es muy difícil que realmente tengan confianza. Habitualmente cree que sabe más, que sabe mejor y que el laico se está equivocando, no está tomando la buena dirección. Sólo porque él sabe la teoría, la aprendió en los libros. Pero esa ciencia de los libros, de la teología, ¿para que sirve en la vida? Esa sí que molesta, y complica la vida inútilmente. No sirve en la vida práctica. En la vida práctica hay que ver la persona ahí, qué es lo que la persona está esperando, qué es lo que voy a decirle que pueda ayudar, darle esperanza, confianza en sí misma. Eso el libro de teología no lo dice, ni el libro de moral, ni el de dogmática, ni el de sagrada escritura. No lo dice.

 

Hay muchos misioneros y misioneras. No hay discriminación en eso. Para la ordenación sacerdotal hay una discriminación. ¿Hasta cuándo? No sé. Pero en todo caso para la vida de evangelizador personal no hay discriminación, es un don personal. Hay personas que tienen ese don, de comunicarse con otras. Y otros no. Y hay muchas personas que lo tienen. Incluso cientos de miles de pastores evangélicos han nacido católicos, han nacido en familias católicas, cientos de miles en América Latina. Así fue como una avalancha. Todos van a buscar su misión en la Iglesia Evangélica, ¿Qué pasa? ¿Cómo es posible? ¿Por qué no son misioneros católicos? ¿Por qué no realizan esa tarea en la Iglesia Católica? ¿Qué pasa? Lo que pasa es que no se les ha dado la oportunidad, no se les abrió espacio para que pudieran hacerlo.

 

Y eso sucede justamente en este momento en que la Iglesia tiene que enfrentar un monstruo. Y ésta es la situación. Desafío grande para Santo Domingo. La cuestión es que si se cuenta exclusivamente con los sacerdotes, religiosos, religiosas que hay y que habrá, está perdido; y muchos no quieren verlo. Yo sé que muchos obispos que conozco muy íntimamente están así, muy angustiados, porque no se atreven a dar un paso y sienten que están perdiendo, que en 10 años esta todo perdido, pero no se atreven a dar el paso.

 

El que tiene autoridad se hace más tímido, se siente atado por tantas cosas, tantas reglas, tantas normas, no tiene mucha libertad. Pero, con los sacerdotes que hay, que están en preparación, está todo perdido. Porque no es posible dar lo que esperan millones de millones de gentes de las masas populares, incluso de otros, pero que esperan una relación directa, una comunicación directa, un consejo directo, un testimonio directo, inmediato. Eso es lo que esperan los jóvenes de manera particular.

 

Entonces, si en un sector hay 20.000 habitantes, ahí hay un sacerdote. Y un sacerdote en una Iglesia que se está burocratizando. Si se hace la investigación ¿en qué pasan el tiempo los sacerdotes? Ahí se ve, la mitad del tiempo haciendo reuniones, un montón de reuniones, de todo tipo. ¡Cada año hay más reuniones! Porque cada año hay más organizaciones, comisiones, subcomisiones, precomisiones – y entonces más reuniones, más reuniones y más reuniones - . Y todo eso es tiempo perdido para la comunicación personal. Entonces tienen que ser otras personas que tomen eso, inevitablemente. Y entonces asumen miles de misioneros católicos para practicar la comunicación directa, que vayan entregando confianza; partiendo de los que tienen carisma para eso, que tienen capacidad y vocación para eso. Pero eso supone que se les estimule como misioneros. Ahí los candidatos están, pero hay que pensar en esto.

 

Congregación Romana

 

Y la cosa se decide en los años que vienen. ¿Qué dirá Santo Domingo¿? No sé. El otro día ví una carta de la Congregación de la Educación Católica de los Seminarios en Roma que hace pensar que están fuera del mundo. Esa carta dice: la solución es organizar una redistribución del clero en el mundo, porque la gran mayoría de los sacerdotes están en Europa y Estados Unidos. Entonces habría que redistribuirlos. No se dan cuenta que esos sacerdotes que hay en Europa tienen más de 65 años y se imaginan que miles y miles de sacerdotes con más de 65 años vendrían a América Latina. Porque sacerdotes jóvenes en Europa no hay más. Son todos viejos. Y piensan que esos viejos vendrían a América Latina, miles y miles. Y suponiendo que llegaran 10.000; eso no solucionaría nada, porque se necesitan cientos de miles para realmente dar atención. Entonces una redistribución del clero es nada más que mostrar que están fuera del mundo, están fuera del mundo. Viven tal vez en Marte. En un punto de vista distante. No saben lo que está pasando. Muy curioso.

 

Laicos

 

Entonces será que nosotros podemos ayudar en algo en Santo Domingo, a lo mejor. Quién sabe. Puede que ahí algunos de lo s obispos levanten la voz, muy estimulados, empujados ahí, conscientes de que a la vuelta van a tener que dar cuenta. Les dirán: ¿Qué ha hecho usted? ¿Qué ha hecho usted? ¿Lo ha hecho con la urgencia necesaria? Porque es una época de opciones muy urgentes y decisivas. Pero que al mismo tiempo se tiende a ocultar, a ocultar las situaciones en las que estamos.

 

VI. Publicar la Doctrina Social de la Iglesia o

Documentos de los Obispos, no es solución

 

Doctrina Social de la Iglesia

 

Entonces se piensa que publicar la Doctrina Social de la Iglesia actualmente va a solucionar la cuestión. Pero, eso es tan diluido. Con la Doctrina Social de la Iglesia hasta Wall Street está de acuerdo. Es algo tan diluido, tan vago. Es decir, doctrina está bien, pero acción es lo que habría que tener. Es decir opciones concretas, prácticas, acciones concretas. Porque esa doctrina se puede interpretar de tantas maneras diferentes.

 

Supongo que en Chile todos los partidos dicen que están defendiendo la Doctrina Social de la Iglesia. Desde la extrema derecha, hasta hoy día la extrema izquierda, porque esta también necesita una ideología, necesita también una defensa. Entonces todos están de acuerdo y todos pueden interpretarla. Eso no basta. No es una respuesta suficiente para las necesidades. Eso es para tiempos de tranquilidad. Pero en el momento que estamos se necesita algo más. No solamente doctrina, sino posiciones determinadas. Y entonces determinar que los sacerdotes vayan a esa situación, que la Iglesia vaya a esa situación. Eso es lo primero.

 

Hacer una opción clara

 

Para hacer una opción clara . . .

 

(1) O bien aceptar el papel de ideólogo de la nueva sociedad que se esta instalando . . .

 

(2) O bien renovar o reactualizar una opción por los pobres que han crecido tanto, que se han apartado tanto de los otros.

 

Si uno piensa en Brasil, el sueldo que llaman vital, que es más bien el sueldo mortal, sueldo que dicen vital, es decir el sueldo mínimo, es actualmente el 25% de lo que era en 1958, en tiempo de Juscelino Kubitschek. Ha bajado. Ahora no es ni la cuarta parte de los que era en aquel tiempo. Y sigue bajando el poder de compra. Entonces otros se han extendido y extendido mucho. Uno puede andar por Río de Janeiro y Sao Paulo. Ver ¡qué gloria! ¡qué edificios altos! La Avenida Paulista en San Pablo. ¡La Quinta Avenida de New York no es nada, al lado de tanta gloria arquitectónica! Ahí están miles y miles de millones. Ahí están invertidos nada más que por vanidad, vanidad de los grandes bancos. Cada Banco quiere tener un edificio más alto y más grande que el otro. Son los templos de los ídolos modernos. La masa ahí los ve.

 

Documentos de los obispos

 

Y al mismo tiempo la Iglesia no puede pensar ahora que los católicos la escuchan. Se está desvinculando. Se sienten en gran parte todavía emocionalmente católicos, pero ya no escuchan nada, ni saben. Si la Conferencia Episcopal publica un documento, ¡cuántos van a leer ese documento en Chile? ¿Cuántos? ¿Cuál será la proporción de los que van a tomar conocimiento? Tal vez ni siquiera los que vienen a misa el domingo. Tal vez ni siquiera ellos van a leerlo, a tomar conocimiento.

 

De tal modo que eso no es anunciar el Evangelio. Es hablar para el viento, eso es hablar para el aire. No es una palabra que se dirige a personas. Para que dirija a las personas tienen que alcanzarlas personalmente, en su vida, en su casa, en su existencia. Hoy día es así porque los pueblos no están mirando más hacia el clero, tratando de oír, de escuchar. Ya no tienen más esa actitud.

 

VII. Nueva Evangelización de los Pueblos

Latinoamericanos, Sensibilidad Religiosa.

Libertad y Confianza. Decisiones y Desafíos.

 

Sensibilidad religiosa.

Necesidad de escucha

 

Se necesita una comunicación personal. Claro que la sensibilidad religiosa es extrema. No es que los pueblos de América Latina rechacen la religión. Al revés, nunca han sido más religiosos y nunca han creados más religiones diferentes como ahora. Nunca han sido más religiosos. Y nunca han tenido más aspiraciones y deseos de religiones, inquietudes religiosas. Pero buscan las soluciones en otros, otros que escuchan. Otros que los escuchan.

 

Un solo Seminario de Médium Espírítas en Brasil lideraba 7.000 alumnos, un solo seminario para ser Médium Espíritas. Porque los Médium Espíritas tienen clientela todo el día. Todo el día van a consultar, a ver si conversan con las ánimas, con el difunto. Ahí encuentran orientación. Y todos los que tienen un consejo para dar tienen una clientela innumerable. Solo que en las casas parroquiales no hay nadie para escuchar. Ahí está el problema. Y entonces quisieran hablar, pero no hay nadie. Además la casa no se presta. Tiene que ser un lugar mucho más discreto, que no se comprometa al entrar, donde haya contacto personal. Tiene que ser una estrategia diferente.

 

Nueva evangelización

 

Y entonces la cuestión de la nueva evangelización ¿Cómo se entiende? Hay muchos que no entienden el contexto latinoamericano y creen que se puede hacer por medio de grandes prédicas, emisiones de televisión. . . Por ahí no va funcionar. Los pueblos ya no están en esa condición, en esa situación. Ahora tiene que ser uno por uno. Pero en los últimos 20 años, 40 millones de latinoamericanos se hicieron evangélicos uno por uno. Fueron conquistados uno por uno. Nada de conversión colectiva. Es mucho esfuerzo: 40 millones, uno por uno. Y en esta década 40 millones más van a pasar a las iglesias evangélicas. Serán conquistados uno por uno. Pacientemente, uno por uno. Y no hay otro remedio para la Iglesia Católica también.

 

Libertad y confianza

 

Por eso es que se necesita multiplicar misioneros evangelizadores. Y nadie se hace misionero si no tiene libertad. Si no se tiene libertad, nadie se hace misionero. Nadie se compromete en eso si no se le hace confianza, si no se le da confianza.

 

No hay muchas vocaciones para ser auxiliar de párroco. Para eso no hay muchas vocaciones. Y el auxiliar del párroco también será un buen evangelizador. Así como un San Pablo sintió la necesidad en un momento dado de romper con la Iglesia de Antioquia y romper con Bernabé, porque en esa dependencia no había posibilidad, hay que ser libre para seguir su camino. Y entonces que tengan confianza los otros. Ahora, si piensan que ése va a ser hereje, va a ser cismático, que no va aceptar la autoridad del Papa, viene temor. Entonces no pasa nada.

 

Siempre recuerdo lo que le pasó a Cardjin, el fundador de la JOC. La JOC murió antes de nacer y Cardjin lo sabía. Ese fue el gran drama de su vida. Porque en su idea la JOC debía ser el comienzo de una Iglesia de los obreros. Fuera de las parroquias, independiente de las parroquias, donde se encontrarían obreros con obreros, viviendo su vida cristiana con obreros. Pero los párrocos no lo permitieron y los obispos tampoco lo permitieron. Y así la mataron antes que naciera. Porque entonces los verdaderos obreros no entraron en la JOC. Entraron obreros de pequeñas fábricas, de pequeños talleres. Es decir, que todavía eran semi campesinos, semi obreros. Pero los verdaderos obreros de la gran industria, éstos no querían entrar en la parroquia, porque la parroquia era el lugar de los patrones, era el lugar de los burgueses; entonces no había lugar ni espacio para ellos. Entonces la JOC no convirtió a la masa obrera. Y no la convirtió porque el clero lo impidió. No quiso que eso sucediera. Y lo sabía muy bien Cardjin que decía: “el enemigo está ahí, en el obispado”. Ahí está el enemigo. Después lo hicieron cardenal. Pero, esa es comedia, en cierto modo. Después que le quitaron la posibilidad de realizar la misión que él quería. Bueno, algo se hizo, pero no era lo que se había pensado. No era realizar la Iglesia cristiana en medio de la clase obrera.

 

Decisiones-Actitudes-Desafíos

 

Bueno, actualmente se puede hacer mucho. Hacer grandes campañas de evangelización, pero matarla desde el inicio, desde el comienzo, impedir que se produjera. Eso puede suceder. Eso depende de Santo Domingo en parte; qué se va a decidir. Tal vez no se podrá leer en los textos, habrá que leerlos detrás de los textos que hay. ¿Cuáles son las tendencias que se definirán detrás de los textos? Los textos son hechos más para mentir que para decir la verdad. Más para ocultar, para conciliar, para hacer alianzas, para en fin, tratar de ponerlo todo muy de acuerdo. Pero detrás de eso siempre hay algunas decisiones que se toman, algunas actitudes que se definen. Y esas importan porque después la historia va a cambiar de acuerdo con eso. Las palabras mismas, no. Pero hay algunas cosas que estarán detrás de las palabras. ¿Qué será? Eso depende un poco, un poquito, de todos nosotros. Un poquito. Vamos a ver. La cuestión es el ver realmente la urgencia de los desafíos que son muy cruciales.

 

VIII. Preguntas

 

1) ¿Cuánto tiempo durará el sistema neoliberal?

 

Nadie sabe los tiempos. Así que los primeros cristianos que enfrentaron al Imperio

Romano esperaron 260 años hasta que se produjera un cambio en la situación. Es decir quedaron como minoría oprimida durante 260 años. Pero tengo la esperanza de que esto no va a durar 260 años. Pero no se puede saber cuanto.

 

Es decir, a fines del primer siglo muchos estaban convencidos que el Imperio Romano iba a caer inmediatamente. O sea, la maldad era tan grande, que eso no podía continuar. El libro del Apocalipsis está convencido: “Eso no puede continuar, es imposible”. Y como dicen muchos evangélicos hoy día: “Es imposible. El mundo actual es tan malo, tan malo, que Jesús vendrá antes del año 2000”. Es imposible que la cosa siga igual, naturalmente. ¿Cómo imaginar que Dios pueda tolerar eso? Es imposible. Entonces vendrá. Jesús vendrá”. Eso ayuda naturalmente a sobrevivir pensando: “Bueno, nada más. . . aguantar unos años más. . . Y después Jesús vendrá. . . Jesús vendrá”.

 

Ahora hoy día, para nosotros, que tenemos una visión histórica, es difícil creer que Jesús vendrá antes del año 2000. Quién sabe si teóricamente es posible. Pero no se cuenta con eso. En nuestra vida práctica no contamos con eso que Jesús vendrá antes del año 2000. Y eso hace ya la cosa más complicada, porque si no viene, ¿cómo tolerar una cosa semejante durante tanto tiempo? Esa es la pregunta del libro de Job: “¿Cómo es que Dios puede tolerar una cosa semejante durante tanto tiempo?”. A lo mejor no durará 260 años, pero estamos ahí a la espera, a la espera de esa liberación. Bien sabemos que las fuerzas – esa fuerza – son tan grandes. . . y la fuerza de Dios, ¿cuándo se manifestará? Vamos a ver cuando se manifestará.

 

Actualmente, a veces, se ve que la fuerza del demonio es tan grande. Cuando se ha visto, este mismo año, como todas las televisiones del mundo publicaron esa propaganda norteamericana, del bombardeo de Irak. Realmente era como algo del demonio, la encarnación misma . . . Una demostración de fuerza. Que aparece como una fuerza implacable. Destruyó todo. Después se supo que no había destruido todo. Que sobre todo habían matado a muchos irakíes, eso sí. Pero que el sistema nuclear no lo habían destruido, y muchas cosas no habían destruido. Pero la demostración, la demostración. . . era demoníaca. Es decir, era una demostración de puro poder para aplastar. Y para demostrar que: “Nosotros somos los únicos fuertes”. El ídolo que se afirma tal cual. Ahí mismo se podría decir: “¿cómo es que Dios soporta eso?”: Bueno, es una cosas semejante. Y que incluso como el Apocalipsis lo había anunciado, tantos cristianos se dejaron impresionar por esa cosa, por ese espectáculo. Por eso se inclinaron ante la Bestia y adoraron la imagen de la Bestia en ese día. Y, ¿cómo es posible? Bueno, Dios tiene mucha paciencia y aguanta muchas cosas. Entonces, ¿cuánto tiempo habrá que esperar la liberación? Bueno, habrá que esperar primero que se caiga ese coloso, que se caiga eso. Este sistema de los grandes siete actuales. Que se destruya ese sistema. Porque mientras subsista no hay esperanza de liberación. Bueno, un día caerá este sistema de dominación, pero ¿cuándo pasará? Ojalá que no sea después de 260 años.

 

2) ¿Cree usted que la mujer está siendo

marginada en la Iglesia Católica?

 

- Ese es un problema que se está manifestando siempre más, el malestar de las mujeres. Me dijeron recién que en Estados Unidos las mamás tratan de impedir que sus hijos entren al seminario. Y les dicen: “Hijo no entrarás al seminario mientras no se permita la ordenación de mujeres”. Es decir, antes era al revés, las mamás empujaban a sus hijos al seminario. Y ahora es al contrario. Supongo que no todas serán así, pero es indicativo de un movimiento de malestar. Y puede ser un factor favorable, porque si las mujeres se reúnen y protestan y reclaman, entonces, ¿quién sabe si van conquistando un cierto poder? Es que la fuerza del clero se ha manifestado durante mucho tiempo justamente gracias a la colaboración de tantas mujeres; ellas hacen todo el trabajo. El sacerdote ahí reinando y las mujeres hacen todo el trabajo.

 

Y si deja de ser así, si van pidiendo, exigiendo más participación de poder, habrá que cambiar el Derecho Canónico, habrá que conquistar ciertos derechos. Pero para la mujer, nada más un ejemplo. Aún dentro del derecho actual, el obispo podía muy bien entregar las parroquias a grupos de laicos, entre los cuales haya mujeres; un consejo o un comité de laicos, cada uno responsable por una parroquia. Ahí el presidente puede ser una mujer. Y ahora ellos invitan a un sacerdote para celebrar misas, una misa cuando necesitan sus servicios. Y el obispo desde lejos controlando, vigilando. O sea, aun el derecho actual permite eso. No está muy bien en la mentalidad del clero, pero aun el derecho actual le permite. Hay una entrada. Puede permitir eso.

 

Pero hay que ver que de hecho las mujeres son todavía muy pasivas. Aún si tienen cierto malestar, no se organizan. Hay una tendencia femenina tradicional que trata de influir indirectamente. Es decir, por intermedio de un sacerdote, de un obispo, de una manera indirecta, de llegar al poder. Es el poder de la reina al lado del rey. Oficialmente la reina no es nada, pero en ciertas circunstancias puede tener una in-fluencia muy grande, y aun decisiva. Y todo el mundo sabe, “que detrás de un obispo siempre hay una mujer”. Detrás de un párroco siempre hay una mujer o dos, pero en fin, habitualmente una.

 

Ahora, eso no es un método muy democrático, porque ahí son influencias secretas, ocultas. Y ¿será esa la mejor solución? Tal vez la mejor solución sería justamente abrir el debate. Exigir la intervención y la participación de todos. Que las mujeres se hicieran entonces instrumentos de una democratización. Y esto, si se reúnen, si se unen lo pueden hacer; porque todo depende casi de las mujeres. Es decir, si se sacan las mujeres de las parroquias, ¿qué es lo que queda? ¿Quién va a trabajar? ¿Quién va a hacer las cosas? Ahí casi no queda nada. De tal modo que entonces disponen de un poder de presión que virtualmente es grande, pero tal vez por una tradición latina de dependencia. . . Puede ser entonces que no se atreven mucho.

 

Si se comparan a las religiosas de Estados Unidos con las religiosas de América del Sur, es muy distinto el comportamiento. Actitud distinta. Bueno, otro tipo de cultura, de tradición, de historia. Pero virtualmente tendrían posibilidad de actuar mucho más naturalmente, y supondría que hubiera también más mujeres formadas en teología. Y hasta el momento las congregaciones religiosas no son muy entusiastas. No forman teológicamente a muchas religiosas. Alguna que otra, sí.

 

Esto es claro. Cuando no sabe el lenguaje oficial, es más difícil actuar. Toda persona que sabe los secretos de la lengua, el idioma particular, profesional, tiene naturalmente más fuerza. La teología es poder. El que no tiene la teología, no tiene el mismo poder.

 

Lo mismo en relación con los laicos. El día en que haya más laicos formados teológicamente claro que la discusión empieza a ser más seria, porque éstos no van a aceptar todo lo que dicen los sacerdotes. Los sacerdotes tienen mucho miedo que “el laico sepa más que yo”. Si sabe más que él, entonces es el rival. Creo que en gran parte pasa por eso, la formación teológica de un número suficiente de mujeres.

 

Curiosamente, actualmente la Curia Romana está tratanto de impedir que las mujeres se formen teológicamente. Por ejemplo, prohiben que estudien todos los seminaristas en los Institutos de Teología. O sea, trata de limitar e impedir, Las mujeres no pueden enseñar las materias principales en Seminario o Institutos de Teología. Hay miedo. Bueno, si hay miedo es señal de esperanza, si hay miedo es que algo se puede hacer.

 

3) ¿Qué relación ve usted entre el

sistema neoliberal y la libertad?

 

  • La libertad humana. Pero libres son los pobres y los ricos es muy difícil que lo sean

Supongamos que alguien sea administrador general de City Bank New York. Ese necesariamente tiene que seguir el dinamismo actual. No puede decir: “Hay que salvar a los pobres latinoamericanos, hay que distribuir para ellos, hay que cuidar la educación”. No. Si lo hace así, al día siguiente lo desembarcarán. Tiene que mantener, Y saben todos muy bien que esto va a la ruina. Pero si quiere mantener su opuesto, naturalmente tiene que mantener ese ritmo. No tiene ninguna libertad. Es decir, el administrador general de la City Bank es más prisionero que un prisionero en la cárcel. Es prisionero del sistema en que está, de la empresa en que está. Ser administrador de una empresa es ser prisionero de la empresa. No puede decidir lo que quiere. Tiene que promover necesariamente el desarrollo del capital. O sea, el que está en la altura no tiene libertad ninguna. Ese es el instrumento del sistema, no es libre. Libres son los pobres, porque ellos no dependen de esas cosas, de esas maquinarias.

 

Pero alguien podría decir que no, que el presidente de la City Bank podría renunciar a su puesto y entrar en la educación popular aquí en Chile. Sí, teóricamente puede.

 

Pero un hombre que toda su vida ha luchado por una posición y ahora la va a dejar. . . ¿Puede ser? Si lo hace, todos dirán: ¡Ese es un loco! ¡Tratamiento sicológico inmediatamente! ¡Es una depresión! ¡Pobrecito, deprimido, no aguantó el stress! ¡Hay gente así! ¡Gente que no aguanta la tensión constante y permanente! De tal modo que la decisión que tomaría no cambiaría el sistema. Viene otro para ocupar el lugar, no faltará candidato. Vendrá otro que seguirá igual.

 

El sistema no permite libertad, salvo de los que están afuera. Porque el que está dentro la tiene muy reducida, muy limitada. La única libertad que puede tener es el saltar, salirse de eso, pero pocos lo hacen. Y cuando alguien tiene acceso a una posición de alto prestigio en la sociedad actual, abandonar eso. . . Naturalmente no son muchos. No veo. No hay muchos jefes de grandes empresas que entran en un monasterio. Por ejemplo, para dedicarse a la santificación. En la Edad Media había más, hoy día son muy pocos. . .

 

* Charla realizada en ciudad de Talca, Santiago de Chile, en Octubre de 1991

 

* Transcriptor - Editor: (N.T.) Enrique A. Orellana. F.

 

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JESÚS FUE AYER EN EL TEMPLO Y AHORA: “UN INDIGNADO”

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